Raúl Berzosa impresiona con el sello y el matasellos del V Centenario de la Conversión de San Ignacio de Loyola

Esta obra artística compone uno de los grandes símbolos del jubileo ignaciano que se pretende celebrar este año

El prestigioso pintor malagueño Raúl Berzosa es el artífice del sello y matasellos que el Servicio de Correos y Filatelia del Estado de la Ciudad del Vaticano ha publicado con motivo del V Centenario de la Conversión de San Ignacio de Loyola.

El magnífico óleo sobre lienzo de Berzosa tiene unas medidas de 65×92 centímetros. La obra se centra en el Santísimo Nombre de Jesús, que es el logotipo de los Jesuitas. Junto a ello puede contemplarse a San Pedro que toca el anagrama con una mano en su aparición al santo, y porta las llaves del reino de los cielos en el cíngulo que recoge la túnica.

Sello de la Conversión de San Ignacio. Raúl Berzosa.

La parte derecha del cuadro muestra al fundador de la compañía, San Ignacio de Loyola, convaleciente en cama y leyendo con emoción. El fundador de la Compañía de Jesús recibió una preocupante herida en la pierna cuando luchaba en la defensa de la ciudad de Pamplona el 20 de mayo de 1521 sitiada por tropas francesas. Entonces, San Ignacio era un joven perteneciente a la nobleza que, con el nombre de Íñigo López de Loyola, arriesgaba su vida como soldado en la guerra por el control del reino de Navarra. Por ello, junto a la pierna entablillada del religioso, aparece la armadura del hombre que deja las hazañas mundanas para dedicarse a la predicación del Evangelio. Es un momento único donde la espectacular aparición queda estupendamente reflejada.

El sello fue emitido el pasado martes 25 de mayo, con un valor facial de 1,15 € y una tirada de 102.000 sellos.

Por su parte el matasellos tiene forma circular. Rezuma misticismo y unción sagrada con la celestial aparición antes mencionada. Su distribución ha cancelado cancelará todo el material postal que ha pasado durante los días 25 y 26 de mayo por la oficina vaticana situada en la Plaza de San Pedro.

De esta manera tan especial comienza a fraguarse este gran aniversario para la Compañía de Jesús y la Santa Madre Iglesia para honrar a uno de los pilares más importantes de los últimos siglos, San Ignacio Loyola.