El Capirote, Opinión, Sevilla

Revitalizar el Corpus

El próximo jueves la ciudad volverá a celebrar su fiesta más antigua. El ayuntamiento se afana en engrandecer una celebración que soportará este año la primera ola de calor, que ha llegado con tantas ganas que ya nos tendremos que habituar a sufrirlas en primavera. Pero si la mañana puede ser tranquila la tarde de vísperas volverá a sufrir con el sopor que se avecina.

Por lo pronto tendremos conciertos de música en el centro de la ciudad a la espera de que el miércoles podamos ver los altares que se han de levantar, los pasos montados en el interior de la Catedral y el traslado de la Virgen de la Hiniesta, que volverá a presidir el altar en la fachada del Ayuntamiento. El consistorio imagina que ofreciendo una mayor cuantía a altares y escaparates podrá revitalizarse la fiesta, pero todo parece indicar que la noche del miércoles tendremos unas calles hasta arriba y una mañana de Corpus con escaso público, encontrándonos con una mayor presencia conforme avanza el cortejo.

Las ideas para engrandecer el Corpus son varias, pero cuentan con poca aceptación, entre otras cuestiones porque poco se aborda exceptuando los días previos a su celebración cayendo después en el olvido. Las cuestiones siempre son las mismas, abordar el tedioso cortejo y que no se puede reducir este porque las hermandades salvaron en los años setenta una fecha marcada en el calendario. Es ya una tónica al llegar estas fechas, como sucede con la entrada de los Panaderos y el comportamiento de algunos de quienes presencia su regreso.

Las hermandades sacramentales no pasan por buenos momentos. Las consideradas puras cuentan con un escaso número de hermanos y las instantáneas tomadas vuelven a arrojar espacios vacíos, apareciendo tan solo algunos de los que forman parte de la nómina. Las fusionadas tampoco es que cuenten con un público que las arrope a excepción de las dos mencionadas anteriormente.

San Isidoro llevaba tiempo antes de la pandemia debatiendo cómo poder mejorar su procesión sacramental. Porque el domingo, con la marcha de cientos de sevillanos a la playa, y con las procesiones de igual carácter en Triana y la Magdalena pocos eran los que se acercaban al paso del cortejo de San Isidoro. Varias opciones sobre la mesa, como la reducción de la procesión sacramental suprimiendo el paso del Niño Jesús y el de la Virgen de las Nieves, quedando tan solo la custodia de asiento de 1803. Después de dos años sin salir a la calle, hoy lo hace cambiando la fecha. La procesión saldrá a las ocho en este sábado previo al domingo de la Santísima Trinidad. Recorrerá las calles de la feligresía, con un itinerario que será recorrido en poco más de una hora. Un Corpus íntimo, donde además podemos contemplar una de las imágenes marianas más desconocidas de la ciudad bajo su palio de tumbilla, María Santísima de las Nieves. No se la pierdan.