Ricardo «Almansa», nuevo capataz general de la Hermandad de los Gitanos de Madrid: una vida al martillo y al servicio del costal

La Junta de Gobierno de la Hermandad de los Gitanos de Madrid ha designado, en cabildo de oficiales celebrado el pasado 15 de julio de 2025, a Ricardo Manuel López Ruiz como nuevo capataz general de la corporación.

Conocido popularmente como Ricardo “Almansa”, el nuevo responsable del martillo madrileño encarna una de las trayectorias más dilatadas y respetadas del panorama cofrade andaluz. Con raíces profundamente enraizadas en el universo de las hermandades, su compromiso con la Semana Santa comenzó en la Sevilla de los años setenta, cuando de la mano de su padre se inició como nazareno en la Hermandad de la Estrella, un vínculo devocional que marcaría su vida.

Simultáneamente, participó activamente en los orígenes de la Hermandad de la Sed, donde en la década de los ochenta dio sus primeros pasos como costalero. Montserrat, la Paz, las Penas de San Vicente, los Negritos y la Resurrección también contaron con su entrega bajo las trabajaderas, siempre a las órdenes del histórico capataz Antonio Santiago, su amigo y mentor. Tras tres décadas debajo del paso, Almansa colgó el costal para centrarse plenamente en su vocación como capataz.

Tres décadas al frente del martillo

Fue precisamente en la Hermandad de la Sed donde, a comienzos de los años noventa, inició su andadura al frente de un paso, integrándose en el equipo que dirigía Gonzalo Alba Morales. A finales de esa década, asumió la responsabilidad del martillo como capataz general, cargo que ejerció ininterrumpidamente desde 2006 hasta junio de 2025, imprimiendo un estilo inconfundible tanto en el paso del Santísimo Cristo de la Sed como en el palio de la Virgen de Consolación.

Simultáneamente, ha liderado desde 1998 la cuadrilla de la Hermandad de la Milagrosa. Su trayectoria se extiende a numerosas cofradías de la capital hispalense, tales como el Dulce Nombre de Bellavista, el Sol, el Rosario del Barrio León, el Carmen de San Pablo o la Asociación del Dulce Nombre de La Salle. En el ámbito de las hermandades de gloria, su dirección se hace presente en la Divina Pastora de las Almas, la Candelaria Madre de Dios, el Rosario de San Julián y San Juan de Dios de Nervión.

Proyección más allá de Sevilla

Más allá de la capital, Almansa ha dejado también su huella en localidades como Cantillana, Castilleja de la Cuesta, Carrión de los Céspedes, San Juan de Aznalfarache, Dos Hermanas o Mairena del Aljarafe. Su magisterio ha sido fundamental para hermandades de otras provincias andaluzas. Cabe destacar su colaboración en la transformación del estilo de los pasos de la Hermandad de los Estudiantes de Jaén, incorporando el costal tanto en el paso del Cristo como en el de la Virgen. En la actualidad asesora a la Hermandad del Rescate de Linares, contribuyendo a imprimir una impronta personal al palio de la Virgen de los Dolores en la jornada del Jueves Santo.

Un estilo sobrio y elegante

El nuevo capataz general de los Gitanos de Madrid es reconocido por su fidelidad a la tradición y una estética marcada por la sobriedad, la elegancia y el respeto a la liturgia del paso. Defensor del «andar clásico», concibe su labor como un equilibrio entre la exigencia técnica y el cuidado humano de sus cuadrillas. Su conocimiento profundo del trabajo costalero le permite guiar con rigor, pero también con empatía y admiración, a quienes caminan bajo los pasos.

Este año 2025 marca un hito en su trayectoria, al conmemorarse tres décadas ininterrumpidas al frente del martillo. A lo largo de estos años, ha impartido más de un centenar de conferencias y charlas por toda la geografía andaluza, transmitiendo su experiencia y visión de la Semana Santa con pasión, humildad y entrega.

Un nuevo capítulo en Madrid

Con este nombramiento, la Hermandad de los Gitanos de Madrid se asegura la dirección de uno de los capataces más experimentados y carismáticos del sur peninsular. Ricardo Almansa, acompañado de su equipo habitual, asume ahora el reto de aplicar su sello distintivo en una ciudad en constante crecimiento cofrade, aportando solidez, experiencia y devoción al caminar de los titulares por las calles de la capital.

La llegada de Almansa no solo es un cambio de capataz: es también una declaración de intenciones para seguir engrandeciendo, con excelencia y fidelidad, la Semana Santa madrileña.