Córdoba

Romero Zafra culmina su intervención sobre la Virgen del Carmen de San Cayetano

Hace tan sólo diez días, la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen Coronada de San Cayetano informaba a través de un comunicado que su Titular mariana era retirada del culto para ser sometida a labores de conservación en el taller del escultor Francisco Romero Zafra. Repuesta al culto tras la feliz intervención, la Emperatriz luce esplendorosa magníficamente ataviada por su vestidor, Manuel Jiménez, con el hábito de la Condesa de Cañete de las Torres y la capa de camarín de estilo modernista, datada a principios del siglo XX. Luce además el juego de corona y diadema de plata de 1797, realizada por el platero cordobés Juan de Aguilar.

La imagen de la Virgen del Carmen es una talla de las denominadas de candelero, presentando perfectamente acabadas cabeza, manos y la imagen del Niño Jesús. Su rostro es de gran belleza y correctas facciones, en el que destacan los enormes ojos oscuros y la delicadeza de la nariz, así como la boca que esboza una leve sonrisa. La policromía de tonos sonrosados se recuperó tras la restauración acometida en 1999 en el taller de Francisco Romero Zafra y Antonio Bernal, puesto que había sufrido anteriormente alguna intervención.

El Niño Jesús es un alarde de perfección, el rostro manifiesta una gracia y espontaneidad infantiles captados con maestría por su escultor. Se le ha representado bendiciendo con la mano derecha y sujetando el escapulario con la izquierda. Debido a los rasgos estilísticos de las imágenes, su autoría se atribuye a Alonso Gómez de Sandoval (1713-1801), escultor cordobés que tuvo gran proyección en la ciudad y que trabajó en otras ocasiones para la comunidad.