Rute se rinde a su Patrona en un 15 de agosto inolvidable

La Virgen del Carmen Coronada volvió a recorrer las calles de su villa entre nardos, oraciones y un sinfín de homenajes

La localidad de Rute vivió el pasado 15 de agosto su jornada más solemne, la dedicada a su Patrona y Protectora, la Santísima Virgen del Carmen Coronada, cuya presencia inundó de fervor las calles en una procesión que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. El día grande de la villa, que se abre con la eucaristía mayor en la parroquia de Santa Catalina, concluyó con la entrada triunfal de la Señora en su Santuario, tras haber recibido el tributo emocionado de todo un pueblo.

Función solemne en Santa Catalina

La mañana arrancó con la Solemnísima Función Religiosa Concelebrada, presidida en la parroquia de Santa Catalina Mártir por los párrocos David Matamalas Manosalvas y Bernard Giancarlie Huamán Báez, consiliarios de la Archicofradía de la Virgen del Carmen. Junto a ellos concelebraron los sacerdotes Pedro Santiago Álvarez Porras, José Gregorio Martínez Osorio, Francisco Antonio López López y Frederick Djouyep.

El templo reunió a numerosas autoridades y personalidades: el alcalde de Rute, David Ruiz Cobos, acompañado de la Corporación Municipal; Francisco de Paula Sánchez Zamorano, director de la Oficina Andaluza contra el Fraude y expresidente de la Audiencia Provincial de Córdoba; Manuel Plaza Borrego, sargento de la Guardia Civil de Rute; y Fco. Javier Cansino Chacón, guardia civil y hermano de la Archicofradía. También se encontraban presentes el cronista oficial de la villa, Manuel García Iturriaga, los expresidentes de la corporación carmelitana, los Hermanos Mayores de las Fiestas Patronales 2025, Antonio Galisteo y Paqui López, el Pregonero, José Macías Granados, su presentadora, Ana Isabel Lazo Córdoba, la Carmelitana Mayor con su Corte de Honor 2025, así como una representación de la Archicofradía de María Santísima de Araceli de Lucena, madrina de la Coronación Pontificia.

La celebración, enmarcada musicalmente por la Coral Diego Salazar de Estepa, alcanzó su punto de máxima emoción con el canto del himno a la Virgen y la entonación del tradicional “Ya venimos colmados de gloria” por los Hermanos de la Aurora. La bajada solemne de la imagen desde el altar mayor marcó el inicio de la preparación para la gran procesión vespertina.

Una procesión multitudinaria

A las nueve de la noche, el cortejo procesional partía desde Santa Catalina Mártir, abriéndose con el clero, autoridades, la Carmelitana Mayor y sus cortes de honor de 2025 y 2024, el Cuerpo de Caballeros y Damas de la Gran Madre de Granada, representaciones de hermandades locales, los Hermanos Mayores, el pregonero, su presentadora y numerosas mujeres vestidas de mantilla.

La Virgen del Carmen, entronizada en un paso exornado con nardos, fue llevada con elegancia por sus hermanos de varal al compás de la Banda Municipal de Música de Rute, que llenó de sones clásicos el recorrido. Su caminar perfumó cada rincón, en un itinerario jalonado por momentos de intensa devoción popular.

Uno de los instantes más destacados llegó en el Casino de Rute, donde el solista del Coro de Iznájar interpretó la Salve Marinera, preludio de la primera gran petalada desde el balcón del edificio, repleto de flores que caían sobre la Señora en señal de amor filial.

El discurrir por la callejuela de La Salera y la calle Priego concentró a numerosos devotos, hasta desembocar en el Llano, donde la Virgen saludó a las hermandades con sede en San Francisco de Asís y se detuvo en oración ante la Virgen de la Cabeza. Posteriormente, en la ermita de San Pedro, la Banda de Cornetas y Tambores de la Asunción de Jódar interpretó magistralmente la marcha Eternidad, uno de los momentos más recordados de la noche.

Clamor final en el Santuario

A medida que la procesión se acercaba al Parque de Nuestra Señora del Carmen, la multitud se volcaba con su Patrona, que fue recibida con vítores, cánticos y nuevas lluvias de pétalos. La entrada en el recinto, hacia las dos de la madrugada, estuvo acompañada por el canto de la Salve Marinera, su himno propio y la quema de fuegos artificiales a cargo de Pirotecnia Zaragozana, que iluminaron el cielo ruteño.

El punto culminante de la jornada se vivió en la gran petalada en la confluencia de la calle Juan Carlos I con el Parque del Carmen, verdadero testimonio del amor de todo un pueblo. No faltaron tampoco las visitas solemnes a la plaza de la Virgen del Carmen y a la calle Toledo, donde la Banda Municipal interpretó el pasodoble Reina y Señora, despedida musical antes del regreso al Santuario.

Devoción sin término

Con su retorno al camarín, la Virgen del Carmen Coronada vuelve a presidir la vida espiritual de Rute, recibiendo oraciones y súplicas que se prolongarán hasta el próximo agosto. La jornada dejó, una vez más, el testimonio de un pueblo que se reconoce hijo de su Madre, Patrona y Protectora, en un día donde la fe y la tradición se fundieron en un mismo latido.

Foto, cedida por la Hermandad: Jesús Ruiz “Gitanito”