Un recorte de un artículo publicado en «El Correo de Andalucía» certifica un acuerdo verbal de la cofradía con el escultor sevillano
El equipo de investigación de Gente de Paz ha recuperado un recorte de un artículo publicado en el año 2002 en el diario sevillano «El Correo de Andalucía».
Dicho texto detalla el pacto verbal que la Junta de Gobierno de la Hermandad de las Siete Palabras mantuvo durante meses con el imaginero Salvador Madroñal para tallar a partir de un boceto una nueva Dolorosa en sustitución de la Virgen de la Cabeza.
El organismo rector de la cofradía ya había encargado a Madroñal en 1998 la realización de los Ángeles Tenantes para el Nazareno de la Divina Misericordia.
La Hermandad quedó tan satisfecha con su trabajo que posteriormente contaron con su buen hacer para la talla de las cartelas del paso de misterio, tal y como se explica en el mencionando recorte.
Durante las visitas al taller para seguir este nuevo trabajo, los miembros de la corporación repararon en un boceto en barro de una dolorosa que estaba elaborando en ese momento el imaginero, interesándose rápidamente por ella: «Los miembros de junta venían mucho a mi taller por las cartelas. Y la Virgen gustó tanto que en poco tiempo pasaron casi todos a verla, y lo reconocieron de forma unánime».

El artículo del periódico indica que la Junta encargó de forma verbal a Salvador Madroñal el ejecución de la dolorosa que habían visto en el boceto: «Yo acepté y empezaron a prepararlo todo», indicaba el artista en el escrito.
El entonces Hermano Mayor del Cristo de la Clemencia de Jerez, Ángel Heredia, visitó el taller de Madroñal en busca de una dolorosa para su cofradía, y como el escultor indica en el texto: «Quedó prendado con la mía».
«Madroñal lo comunicó a San Vicente y les dio un plazo hasta diciembre de 2001 para ejercer su prioridad», relata seguidamente el artículo.
La corporación aceptó dicho plazo insistiendo en el interés por esa imagen, pero llegó la fecha y era la Hermandad de Jerez quien mostraba el deseo latente de adquirir la talla.
El propio escultor describe el desenlace para las Siete Palabras: «Ese trato nunca escrito no se fraguó por la indefinición e inexperiencia de esa junta».

La dolorosa fue vendida a la Cofradía de Jerez, en la que sigue recibiendo culto bajo la advocación de Nuestra Señora de la Salud y Esperanza.
La importancia de este hecho reside en que la imagen de Salvador Madroñal fue la primera y la única hasta este momento encargada expresamente por la corporación del Miércoles Santo para proceder al cambio de Imagen Mariana.
Meses después de este acontecimiento llegaron tallas como la Virgen del Amor de Milagro o la del Perdón de Navarro Arteaga, pero se trataban de imágenes ya realizadas y expuestas en el taller en el tiempo en que las Siete Palabras mostró su deseo de incorporarla a los titulares; y por lo tanto no fueron talladas por petición de la Hermandad, como sí ocurrió con la Virgen de la Salud y Esperanza de Salvador Madroñal.
El artículo de «El Correo de Andalucía» detalla además que en abril de 2002 la Junta de Gobierno de las Siete Palabras vuelve a contactar con Salvador Madroñal para encargarle una réplica de la imagen que se marchó a Jerez, a lo que Madroñal contestó lo siguiente: «Por supuesto que me negué. Las Siete Palabras había tenido su oportunidad y había perdido. Yo no iba a hacer una chapuza».
Tras ello, se celebró un Cabildo el 8 de noviembre de 2002 con la propuesta de cambio de dolorosa por la Virgen del Amor que albergaba Juan Manuel Miñarro en su taller. La votación, como ya es conocida por todos, resultó contraria a dicha sustitución.





