San Benito confía a Pedro Manzano la restauración del Señor de la Presentación al Pueblo

Misterio San Benito

La Hermandad de San Benito ha aprobado la restauración de Nuestro Padre Jesús en su Sagrada Presentación al Pueblo, una intervención que será dirigida por el restaurador Pedro Manzano Beltrán, uno de los profesionales de mayor trayectoria en el ámbito de la conservación del patrimonio artístico y la imaginería religiosa andaluza. La decisión fue adoptada durante el Cabildo General Extraordinario celebrado el jueves 29 de octubre, en el que la propuesta obtuvo el respaldo de más de tres cuartas partes de los asistentes.

Los trabajos comenzarán una vez concluida la Semana Santa de 2027, por lo que la imagen podrá participar con normalidad en la estación de penitencia del próximo año. La corporación ha optado así por programar la intervención sin alterar la presencia del Señor en la jornada del Martes Santo, dejando el inicio de la restauración para después de la celebración de la Semana Mayor.

Pedro Manzano, una trayectoria vinculada al patrimonio andaluz

La elección de Manzano sitúa al frente de esta responsabilidad a uno de los restauradores con mayor recorrido en el ámbito de la conservación del patrimonio artístico y la imaginería religiosa andaluza. Más de cuatro décadas de experiencia avalan una carrera centrada especialmente en la escultura policromada, con una metodología que combina el análisis científico de los materiales, el rigor técnico y el respeto por la historia de cada obra. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en 1984, ha desarrollado una trayectoria profesional estrechamente vinculada a las principales instituciones culturales y a numerosas corporaciones penitenciales.

Entre 1996 y 2010 formó parte del equipo de restauración de escultura policromada del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), organismo con el que mantuvo una importante vinculación profesional. También ha trabajado para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Desde 2015 dirige su propio taller en el barrio de Triana, bajo la firma TACROA S. L., donde coordina un equipo especializado en distintas disciplinas relacionadas con la conservación y restauración del patrimonio artístico.

El catálogo de intervenciones de su taller en Sevilla comprende algunas de las imágenes más representativas de la Semana Santa hispalense. La confianza depositada por numerosas hermandades ha llevado a Manzano a intervenir sobre crucificados, nazarenos, dolorosas y tallas de gloria, afrontando problemáticas muy diversas y adaptando los tratamientos a las particularidades materiales y artísticas de cada obra.

Entre sus trabajos sobre imágenes cristíferas destaca la restauración de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, de la Hermandad de la Paz, en la que abordó problemas estructurales y recuperó matices de su policromía. También sobresale la intervención realizada en 2017 sobre el Santísimo Cristo de las Tres Caídas de la Esperanza de Triana. Los análisis detectaron la presencia de una sustancia siliconada aplicada en una actuación anterior que alteraba la superficie y favorecía la fijación de la suciedad. Su retirada, con la colaboración de especialistas químicos de Madrid, permitió recuperar la apariencia histórica de la imagen y su característica tonalidad morena.

La nómina de crucificados intervenidos incluye asimismo al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, obra de Castillo Lastrucci, sobre la que realizó labores de conservación, limpieza de depósitos superficiales y estabilización de elementos internos de madera. A este conjunto se suma el Señor de la Resurrección, atribuido a Jerónimo Hernández, cuya intervención comprendió la fijación de estratos polícromos con riesgo de desprendimiento y la retirada de añadidos procedentes de actuaciones anteriores. En la Hermandad del Valle también trabajó sobre el Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, una imagen del siglo XVII cuya restauración permitió recuperar aspectos de su riqueza polícroma barroca.

Su actividad no se ha limitado a la imaginería cristífera. En el apartado de las dolorosas y las imágenes marianas figuran intervenciones sobre María Santísima de la O, de la corporación del mismo nombre, con trabajos de consolidación del soporte y limpieza de la policromía del rostro y las manos. También ha actuado sobre Nuestra Señora del Rosario de Montesión, abordando labores de limpieza y conservación, así como mejoras estructurales en su candelero. A ellas se añade la Virgen de las Penas de Santa Marta, cuya intervención tuvo un carácter conservativo, y María Santísima de la Paz, en la que se desarrollaron trabajos relacionados con la estructura y el mantenimiento de su policromía.

Uno de los encargos que mayor repercusión pública ha alcanzado en su carrera ha sido la recuperación de la Esperanza Macarena, después de la controvertida intervención realizada en 2025, que provocó una profunda preocupación entre los hermanos y devotos por los cambios apreciados en la expresión de la imagen. Manzano asumió entonces el encargo de revertir aquellas alteraciones y, mediante un proceso apoyado en documentación fotográfica anterior, consiguió recuperar la fisonomía y la mirada de la dolorosa. Aquella actuación, culminada en noviembre de 2025, se convirtió en uno de los proyectos más relevantes de su trayectoria y en un episodio de enorme repercusión para la Semana Santa sevillana.

Su firma aparece igualmente vinculada a otras imágenes de gran devoción, como la Esperanza de Triana y el Cristo de la Exaltación de Sevilla, cuya restauración requirió afrontar importantes problemas estructurales derivados del deterioro interno de la madera. En Málaga fue nombrado conservador oficial de la Archicofradía de la Esperanza y participó en la coordinación y supervisión del traslado de la imagen a Roma con motivo de los actos jubilares. En Lucena, su trabajo sobre el Cristo de la Columna, obra atribuida a Pedro Roldán, recibió el reconocimiento de los Premios Gota a Gota en 2025.

A estos proyectos se suma el encargo de la Hermandad del Valle de Sevilla para dirigir la restauración escalonada de sus tres imágenes titulares, una actuación prevista para comenzar después de la Semana Santa de 2026. Su trayectoria ha recibido también distintos reconocimientos, entre ellos el Premio Semana Santa de Sevilla de 2014 y el Premio a la Excelencia Artística de El Cabildo en 2023. Un recorrido profesional que explica la relevancia de la elección de la Hermandad de San Benito para asumir la restauración de su Señor de la Presentación al Pueblo.

Una talla de Castillo Lastrucci realizada en 1928

El Señor de la Presentación al Pueblo es una obra de Antonio Castillo Lastrucci, realizada en madera de cedro en 1928. La imagen representa el momento en el que Jesucristo, maniatado y revestido con una túnica de color púrpura, es mostrado ante el pueblo por Poncio Pilato, una escena vinculada al pasaje evangélico de san Juan en el que el procurador romano pronuncia las palabras «Ecce Homo».

La talla constituye uno de los principales referentes devocionales de la corporación de San Benito y ocupa un lugar destacado en el conjunto iconográfico de su estación de penitencia. La intervención aprobada por los hermanos permitirá abordar su restauración bajo la dirección de un profesional cuya trayectoria está estrechamente relacionada con la conservación de la escultura religiosa.

Además de autorizar este proyecto, el Cabildo General Extraordinario dio luz verde a diversas modificaciones en varios artículos del Reglamento de Régimen Interno de la hermandad. De este modo, la reunión celebrada el 29 de octubre incorporó a su orden del día tanto una decisión de especial trascendencia patrimonial como cambios en la normativa interna de la corporación.