La Hermandad de San Bernardo recupera un enclave histórico para su procesión del Corpus, el paso por la Fábrica de Artillería que hubo de suspenderse el pasado año por motivos de seguridad y por estar ocupado por material de obra. De este modo la corporación recupera una escena emblemática para esta singular procesión que se celebra el 14 de septiembre, Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, a partir de las 20:45, tras la Función Solemne a las 20:00 horas. El cortejo recorrerá un itinerario que se desarrollará por las calles Santísimo Cristo de la Salud, Fábrica de Artillería, Eduardo Dato, San Bernardo, Santo Rey y Santísimo Cristo de la Salud.
Se trata de un procesión con elevado contenido histórico. No en vano, la Hermandad de San Bernardo en su origen Sacramental, se funda en la primitiva ermita existente en el arrabal que daría lugar a la formación de lo que después sería barrio de San Bernardo, siendo una de las Hermandades fundadas sobre la Minerva de Santa María, de la Orden de Predicadores de Roma. Desde tiempos pretéritos, con anterioridad a la datación de las primeras Reglas conocidas de 1570, ya existía mucho antes de esta fecha, pudiendo considerarse su raíz el mandato del Rey Fernando III de celebrar procesión con su Divina Majestad, en el mismo lugar donde instalara sus campamentos, el 21 de agosto de cada año.
En la actualidad, la noche del 14 de septiembre, festividad de la Exaltación de la Cruz, por especial privilegio concedido a la Hermandad Sacramental, siguiendo piadosa tradición, tiene lugar la devota procesión Eucarística con el Santísimo Sacramento en su Custodia, recorriendo con el mayor esplendor y recogimiento la calles de la feligresía, colmada de colgaduras y altares que se exponen en señal de respeto al Señor Sacramentado.
La Custodia, ejecutada en el año 1858 en los talleres de Isaura, fue restaurada en 1974 por el taller de Viuda de Villarreal y en 2001 por Orfebrería Ramos. Está formada por tres cuerpos y mide 2’60 metros de altura. El cuerpo mayor alberga una imagen policromada de la Inmaculada Concepción. En el segundo va el Santísimo Sacramento en ostensorio del siglo XVIII, de plata sobredorada que cuenta con viril de veinticuatro brillantes y en el tercer cuerpo figura el Cordero Pascual sobre el apocalíptico libro de los Siete Sellos, rematándolo todo sobre la bóveda, la alegoría de la Fe.
El conjunto lo iluminan cuatro blandones de cera blanca sobre candeleros de los talleres de orfebrería de Ramón León Peñuelas, el perímetro de la mesa lo recorre un moldurón en plata de ley, siguiendo la traza del diseño de Ramón León Losquiño, acorde al estilo de la custodia, realizado en los talleres anteriormente citados, en el año 2012. Del molduron penden unos respiraderos de cajón, bordados en oro a realce e hilos de sedas de colores, sobre malla de bolillos, con seis cartelas circulares bordadas en hilos de sedas diseño de José Asián Cano y ejecutado por el Taller del Bordador Jesús Rosado. El conjunto va exornado con flores blancas, racimos de uvas y espigas de trigo, tanto en el contorno como en los fanales de las jarras.
Abre el cortejo un grupo de niños Carráncanos con hachetas y un muñidor tocando la campana, a continuación el Guión Sacramental, obra del siglo XVIII de autor desconocido, iluminado por dos faroles. Seguidamente se abre un tramo de hermanos con cirios de cera roja, que lo cierra el Simpecado Sacramental. A continuación, el siguiente tramo de parejas de cirios lo cierra el Estandarte de la Hermandad. Las filas de cera las finaliza la presidencia portando cirios en número de cuatro para que quien presida sea el Santísimo Sacramento y tras ellos el cuerpo de acólitos formado por cuatro ciriales, dos portando incensario, un pertiguero y Cruz Parroquial, además de cuatro hermanos con faroles alzados escoltan el paso, comandado por Manuel y Carlos Villanueva Granado y portado por hermanos costaleros. Tras Su Divina Majestad se sitúan el Preste y su acompañamiento. Cierra toda la Procesión la Banda de Música de la Cruz Roja.




