La iglesia conventual de San Gregorio Magno volverá a ser escenario el próximo sábado 30 de mayo, a las 21:15 horas D.m., de la Procesión del Escapulario, presidida por la imagen de Nuestra Madre y Señora de la Merced, en una cita que reunirá nuevamente a fieles en torno a la devoción mercedaria y su expresión pública en las calles.
La celebración incorporará, como viene sucediendo desde el pasado mes de octubre y coincidiendo con el último sábado de cada mes, el rito de bendición de mujeres embarazadas, un gesto de acompañamiento espiritual que se ha consolidado en el calendario devocional de la Fraternidad Seglar y que dota a la procesión de un carácter especialmente significativo.
La bendición se realizará ante el altar de san Ramón Nonato
El desarrollo del rito tendrá lugar en un punto concreto del recorrido procesional, cuando la Santísima Virgen de la Merced alcance el altar de san Ramón Nonato, ubicado en la nave de la epístola del templo conventual, donde se efectuará la bendición de las mujeres participantes.
En ese mismo contexto litúrgico, formará parte del cortejo la reliquia ex ossibus de san Ramón Nonato, que acompañará el momento de oración, reforzando la vinculación espiritual entre la devoción mercedaria y la figura del santo protector de las embarazadas.
Un gesto de acompañamiento en el marco de la espiritualidad mercedaria
La recuperación de este rito, propio de la Orden de la Merced, ha permitido a la Fraternidad Seglar consolidar un espacio de cercanía dirigido a mujeres en estado de gestación, así como a sus familias, en un entorno de oración compartida y acompañamiento comunitario.
La convocatoria permanece abierta a todas las mujeres embarazadas que deseen participar, en una celebración que se apoya en la intercesión de Nuestra Señora de la Merced y de san Ramón Nonato, dentro de una tradición que une devoción, cuidado y vida en el seno de la comunidad mercedaria.





