Capuchinos ha sido testigo de la puesta de largo de la Banda de Cornetas y Tambores San Juan Evangelista, que ha presentado sus credenciales ante la Córdoba Cofrade en una noche intensa cargada de sabor a cofradía protagonizada por la formación musical de Triana que ha dejado el pabellón muy alto en el corazón de uno de los rincones con mayor sabor cofrade de la ciudad de San Rafael, junto al legendario Cristo de los Faroles .
En la puerta de una Iglesia Conventual del Santo Ángel llena hasta la bandera, la hermandad había habilitado a dos personas con cestas poniendo unos lazos con alfiler para colaborar con la obra social de la hermandad cisterciense. Como preámbulo al concierto que debía servir de presentación a la banda trianera, el periodista Víctor García Rayo tomó la palabra y presentó a la Banda de Cornetas y Tambores San Juan Evangelista haciendo gala de su reconocida locuacidad y su verbo fácil para crear el ambiente preciso para que se respirase a incienso en cada rincón del hogar capuchino.
Sonaron Santa Cruz, En tus Lagrimas Amargura, Tres Caídas de Esperanza, Silencio Blanco y Silencio, en el primer bloque. Un agradecimiento y una alabanza al buen hacer y gusto del Prioste y la Junta de Gobierno de la hermandad por el montaje del altar del Cristo, sencillo y elegante a la par que solemne, dieron paso a un segundo bloque en el que la banda interpretó Soledad de San Pablo, El desprecio de Herodes, Via Crucis de la Salud de Cristo, La Pasión y En manos de Jesús. Al término de esta última nos obsequiaron con Alma de Triana, una marcha que no sonará el Martes Santo, para culminar una gran noche cofrade en Capuchinos.





