Santa Joaquina de Vedruna protagonizará una procesión extraordinaria por el 200 aniversario de la Congregación

Una cita inusual y extraordinaria se suma al calendario religioso de Sevilla: la imagen de Santa Joaquina de Vedruna recorrerá las calles de la ciudad el próximo 25 de febrero, con motivo del bicentenario de la Congregación de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, fundada por la santa barcelonesa en 1826. La celebración ha sido autorizada por las autoridades eclesiásticas y organizada por el Colegio que lleva su nombre en el barrio de Nervión, donde la devoción a la santa es especialmente intensa.

La procesión, que partirá desde la hermandad de Los Estudiantes debido a su histórica vinculación con la educación y el estudio, comenzará a las 17:30 horas, haciendo su entrada en la Catedral de Sevilla sobre las 20:30. Por el momento, no se han confirmado detalles adicionales sobre el itinerario o posibles cultos internos en el templo mayor de la ciudad. La imagen, obra de Castillo Lastrucci de 1942, ya había procesionado en mayo de 2024 desde la sede del Colegio en la calle Espinosa y Cárcel, y se espera que esta celebración continúe la tradición iniciada en 2025. Cabe recordar que en 2017, la imagen también estuvo en el altar mayor de la Catedral, con motivo del 50 aniversario de la bendición de las instalaciones del centro educativo.

Santa Joaquina de Vedruna, canonizada en 1959, dedicó su vida al servicio de Dios y fundó la Congregación que, tras su muerte en 1854, fue asumida por la Madre Paula del Puig. Desde sus inicios, la comunidad alcanzó un notable reconocimiento social, siendo solicitada en diversas localidades de Cataluña y posteriormente en Madrid y Cádiz. En 1877, Don Joaquín Lluch, Prelado Carmelita Calzado, solicitó la presencia de las Hermanas en Sevilla para fundar una escuela para niñas pobres y un centro dominical para adultos, confiando la misión a las Carmelitas.

La llegada de la Congregación a Sevilla se produjo el 1 de marzo de 1880, cuando la Madre Paula acompañó personalmente a la comunidad y se encargó de las condiciones del nuevo establecimiento. La primera comunidad se componía de seis hermanas, a las que pronto se unieron otras dos. Inicialmente, la casa asignada en la calle Calabria resultaba insuficiente y en malas condiciones. Gracias a la mediación del canónigo penitenciario Don Marcelo Spínola, se gestionó la compra del palacio de los Tavera, donde la comunidad se trasladó el 14 de septiembre de 1880. Ese mismo año, el 1 de octubre, se celebró la primera misa cantada, y por la tarde, el arzobispo bendijo los locales.

La Congregación permaneció en la calle Bustos Tavera hasta el 10 de octubre de 1967, fecha en la que se realizó el traslado definitivo al actual edificio en la calle Espinosa y Cárcel, que continúa siendo sede del Colegio y del culto a Santa Joaquina de Vedruna, consolidando así dos siglos de historia, educación y devoción en Sevilla.