Santos Alonso de la Florida, hermano mayor de la Sed, ha compartido con El Llamador de Canal Sur Radio una extensa reflexión sobre los proyectos espirituales, patrimoniales y organizativos de la corporación de Nervión. La entrevista permitió profundizar en asuntos tan diversos como la evangelización en las periferias, la coronación de la Virgen de Consolación, el crecimiento de la hermandad, la gestión de capataces, la Semana Santa de 2026 y la reciente recuperación del palio de la Esperanza de Triana.
Evangelización y cercanía a los barrios
Alonso abrió la conversación recordando su participación en la Misión de la Esperanza, con el traslado de la Virgen de Triana: «Estuvimos en el kiosco del Parque de María Luisa acompañando a la Virgen de la Esperanza. Fue un momento inolvidable e histórico para nuestra hermandad». Sobre este tipo de iniciativas, destacó la importancia de llevar la acción de la hermandad a los barrios y periferias: «Las hermandades están para evangelizar, para acercarse al público y a los cofrades. Muchas veces nos cerramos demasiado y olvidamos nuestros alrededores. Nosotros, en Nervión, tenemos una obra social llamada Franbarrio, y creemos que acercar la hermandad a las periferias es una misión esencial».
La coronación de la Virgen, un deseo persistente
Respecto a la coronación canónica de la Virgen de Consolación, Alonso afirmó que «nos lo preguntan en todos lados. Es un anhelo profundo de nuestro barrio y de muchos devotos incluso fuera de Sevilla». Añadió que esta aspiración está recogida en el proyecto de la junta de gobierno: «Tenemos muchísimas ganas, pero no solo por coronar, sino por lo que significa para la devoción popular y para la fe del vecindario». Sobre los avances administrativos, comentó que «estamos con los trámites en el Palacio Arzobispal» y precisó: «Estamos a disposición de lo que decidan, con la mayor humildad. Soñar es libre, pero lo importante es que llegue cuando Dios quiera».
Crecimiento de la hermandad y expansión del barrio
Alonso explicó que la corporación ha experimentado un crecimiento notable de hermanos y nazarenos: «Tenemos ya casi cinco mil hermanos y el número de nazarenos ha crecido un 20 % respecto al año anterior, pasando de unos 1.200 a casi 1.500». Destacó que este crecimiento se debe «a la vida de hermandad, al cariño del barrio y a las puertas siempre abiertas», señalando el valor de los miércoles en la parroquia: «Se está recuperando la participación de antiguos hermanos y la hermandad está más viva que nunca».
El palio de la Esperanza de Triana: un regreso histórico
El hermano mayor se refirió con detalle a la entrada del palio de la Esperanza de Triana en la parroquia de San Jacinto, 63 años después de su salida en 1963: «El palio ya estaba con toda la candelería encendida, girado desde la calle Pagés del Corro hacia el atrio. Fue un momento histórico para todos».
Describió la disposición de la Virgen: «Está con la corona de Medina, la toca de volante, una réplica de la Salle de Juan Belmonte y un velo de novia, como en las fotos antiguas y los azulejos de antaño. Todo evocador y muy emotivo para los cofrades». Alonso subrayó que el traslado fue cuidadosamente coordinado, con los costaleros realizando los movimientos de rampa y sotocoro, y con la candelería y bambalinas colocadas según la tradición.
Patrimonio y manto de la Virgen de Consolación
Alonso valoró la importancia de las restauraciones: «El manto de la Virgen de Consolación ha sido una obra cumbre. Tenemos que estar agradecidos a Adelardo Martín de la Vega, a la comisión de patrimonio y a nuestro antiguo hermano mayor, Pepe Cataluña. Queremos seguir engrandeciendo el patrimonio y culminar el paso, igual que se hace con el Cristo de la Sed. Nos queda el techo, que es un anhelo desde hace años».
Sobre la estética y funcionalidad del palio, destacó: «Nuestra cofradía es de día, alegre y luminosa, y sin embargo la Virgen va muy oscura. Solo se luce bien a media tarde, cuando se enciende la candelería. Por eso estamos trabajando en un techo de palio más calado, con tejidos que aporten claridad y luz».
Alonso también detalló los ensayos y las igualás: «Las igualás se realizan en noviembre, tanto de la Virgen como del Cristo. Los costaleros están muy ilusionados con los nuevos capataces y todo se hace con respeto y cuidado para mantener la seguridad y la tradición».
Cambios de capataces: un ciclo de renovación
Uno de los temas más delicados abordados fue la sustitución de capataces y auxiliares: «Es una tarea dura, porque por encima de las hermandades están las personas. No me gusta hacer daño a nadie; si alguna vez lo he hecho, pido perdón». Alonso explicó que la junta de gobierno, compuesta por diecinueve miembros, decidió que «era momento de un cambio de ciclo. Estamos muy ilusionados con los nuevos capataces», resaltando la importancia de respetar a los antiguos: «Siempre alabando la labor de quienes nos precedieron». Sobre la percepción externa, añadió: «Hoy parece que cambiar un capataz, una banda o un vestidor es algo terrible, pero es solo una decisión de la junta para renovar la cofradía, mirar adelante y mantener la ilusión».
Semana Santa 2026 y Miércoles Santo
En cuanto al orden de salida de 2026, Alonso confirmó: «Primero irá el Carmen, luego el Buen Fin, después la Sed y, a continuación, San Bernardo».
Explicó que esta posición «nos viene muy cómoda, ya que la hermandad realiza casi diez kilómetros de ida y vuelta, comenzando a vestirse a las once de la mañana y regresando a las tres de la madrugada. Adelantar más nuestra salida sería imposible». Valoró la relación con las demás corporaciones: «Hay muy buena sintonía entre todos los hermanos mayores. Con una actitud positiva y pensando en el bien común, llegaremos a un acuerdo que beneficie a todas las hermandades».
Reflexión final: humanidad y prudencia
Alonso cerró con una reflexión personal: «Lo primero en esta vida es ser buena persona. En la hermandad hay decisiones que duelen, pero siempre se deben tomar con respeto y mirando al futuro. Yo no soy de mirar atrás; prefiero mirar hacia adelante con ilusión y fe».





