La Junta de Gobierno de la Hermandad de Los Gitanos ha emitido un duro, legítimo y contundente comunicado en el que ponen de manifiesto que hasta aquí ha llegado su paciencia y ha decidido no aprobar la renovación del acuerdo que las Hermandades de la Madrugada adoptaron con vistas a la pasada Semana Santa, por un solo año, como prueba para solucionar los problemas organizativos de la jornada. Una difícil decisión, que la Junta de Gobierno de la Hermandad «se ve obligada a adoptar en el ejercicio de sus responsabilidades y tras muchas semanas de esfuerzo por intentar lograr una solución». El comunicado pone sobre la mesa que «la Madrugada de Sevilla es una jornada de compleja organización como consecuencia principalmente de los problemas en los cruces de las diferentes Hermandades, así como de la necesidad de tiempo de paso en carrera oficial motivado por el hecho de contar con cerca de once mil personas participando y la Hermandad de los Gitanos, consciente de esta situación, ha sido históricamente solidaria y sacrificada para lograr su solución»
Un carácter solidario que se pone especialmente de manifiesto «en que las necesidades de aumento de tiempo de paso que la jornada ha tenido en los últimos cincuenta años como consecuencia del crecimiento de nazarenos de nuestras Hermandades, se ha solucionado en su práctica totalidad, retrasando reiteradamente la hora fijada para que el paso de palio de María Santísima de las Angustias, abandone la Santa Iglesia Catedral»
La Corporación explica que «el pasado año, las Hermandades de la Madrugada acordamos una serie de medidas para solucionar los problemas organizativos que afectaban a nuestra jornada, principalmente en lo relativo a los cruces y la necesidad de ampliar tiempos de paso. Nuestra Corporación, una vez más, realizaba un importante esfuerzo en estas medidas, alargando su recorrido de ida a la Santa Iglesia Catedral para solucionar el cruce en la Calle Cuna y asumiendo que de los 45 minutos de ampliación de la jornada, 35 minutos se realizaran retrasando la hora de salida de nuestro paso de palio» y que «dichas medidas fueron acordadas para el año pasado, exclusivamente por un año a modo de prueba, con el compromiso de una posterior evaluación».
Igualmente el comunicado deja claro que «la jornada necesita tiempo, pero no puede continuar alargándose por detrás, por donde ya ha crecido tanto en los últimos cincuenta años que se ha metido irremediablemente en la mañana del Viernes Santo, colocando a nuestra Hermandad fuera del horario normal de la madrugada», añadiendo que «es tanto lo que ha crecido la jornada por detrás, tanto lo que se ha retrasado la hora fijada para la salida de la Santa Iglesia Catedral del último paso de la jornada, el de nuestra Bendita Madre, que se ha llegado a establecer por encima del horario que con carácter general establece la Autoridad Eclesiástica para el desalojo de la misma en la mañana del Viernes Santo, las nueve horas, 30 minutos antes de la hora fijada para el inicio de la celebración de los Santos Oficios, lo que a nuestro juicio carece de toda prudencia«.
Además el comunicado especifica que «la Hermandad de los Gitanos no pide tiempo, más aún la Hermandad de los Gitanos no pide nada, sino que como viene haciendo históricamente ofrece esfuerzo y sacrificio, pero éste tiene un límite» y finaliza explicado que «pese a nuestros esfuerzos y tras no haber encontrado respuesta por parte del resto de Hermandades ni del Consejo General de Cofradías a los problemas planteados, damos por no renovado el acuerdo del pasado año, sin que esta decisión menoscabe un ápice el espíritu de solidaridad de nuestra Hermandad ni nuestra voluntad de alcanzar acuerdos que solucionen los problemas de la jornada, siempre que los mismos estén basados en un justo equilibrio».





