Opinión, Sendero de Sueños

Sendero de sueños | Mirar a La Esperanza

Hay veces que una foto no puede ser descrita. Por ella sola habla y el que la contempla se queda mudo ante ella. La que ilustra estas palabras es una de ellas. ¿Qué decir ante esta imagen? Sino sólo rezar. Pero rezar agradeciendo la intercesión de La Esperanza. Una Esperanza viva en el corazón de esa niña que la mira ensimismada. Como una hija mira a una madre.

Y es que Ella, La Esperanza, acude a nuestros corazones en todos los momentos que necesitamos echar el ancla en nuestra fe. Ella es timón de nuestro ser y estrella de la mañana que alumbra los días grises de nuestra vida.

La Esperanza está en nosotros. Sólo debemos buscar en nuestro interior y sentir la llama viva del amor más incondicional que tenemos y a buen seguro, podremos mirar a La Esperanza como esta niña la mira.