Sendero de sueños | Un cartel que nos devuelve a la infancia

Nunca supe dibujar y envidio a todos aquéllos a quienes Dios le dio ese don tan bonito que saber transmitir, a través, de unos pinceles, cualquier sentimiento. Por eso, antes de nada, quiero felicitar a Fernando Vaquero por el magnífico cartel para la Cabalgata por excelencia en Andalucía, la que cada año organiza el Ateneo de Sevilla.

Tu cartel, querido Fernando, me ha transportado a esos años en los que mi hermano o yo corríamos a la habitación del otro, nerviositos perdidos, preguntándonos si Sus Majestades habrían pasado por casa. Cómo los dos íbamos, pasillo arriba, en busca de la habitación de nuestros padres, que aguardaban con un ojo abierto y otro cerrado, con media sonrisa, tapados hasta las cejas. Nos asomábamos a través de los cristales de la puerta del salón y, de inmediato, de vuelta a la habitación de papá y mamá. Chillidos, carreras, alegría… Todo era una fiesta ese día en casa.

Aún recuerdo el año del scalextric para mi hermano y un castillo enorme de muñecas para mí. ¡Menudo trabajazo se pegaron Melchor, Gaspar y Baltasar en mi casa!, solo espero que el «agüita de romero» le sentará bien, jajaja (para quien no lo sepa, era whisky con Seven Up. Sí, en mi casa, se le dejaba eso, ya estaban hasta la corona de leche con galletas).

La historia ha cambiado en casa. Ahora es la mía el centro de reunión. Y siento una inmensa emoción de que así sea. Ver la cara de ilusión de las más pequeñas y los no tan pequeños, me llena de ilusión y de satisfacción el seguir con ese legado tan maravilloso que nos han dejado nuestros mayores.

Tu cartel, querido amigo, es puro arte, pues evoca en nosotros el más hermoso sueño y despertar de cuando somos niños, solo comparable al día en el que salimos de nazarenos o nuestra Hermandad se va al Rocío. Nos recuerda que, aunque la vida pase, tenemos que seguir manteniendo la ilusión de pequeños, pues somos los encargados de seguir cumpliendo con esa tradición milenaria y que muchos, por desgracia, quieren romper.