Cuando uno se adentra en el hospital de la Caridad se encuentra con uno de los mejores ejemplos del Barroco. Trabajaron en la iglesia Murillo, Valdés Leal, Pedro Roldán y Simón de Pineda, entre otros. Bajo las órdenes de Mañara ejecutaron un soberbio programa iconográfico que, Engranajes Culturales, a la luz de unos candiles, nos muestra entre otras estancias que conforman la institución. Sergio Raya es uno de los responsables de llevarnos a otros tiempos durante la visita nocturna.
― Durante la visita nocturna al hospital de la Caridad uno puede comprender mejor todo lo que rodea a esta institución centenaria. ¿Qué es lo que más sorprende al visitante?
Lo más sorprendente de la visita es descubrir el edificio y sus obras de arte a puerta cerrada. Sin lugar a dudas lo más especial es visitar el espacio a la luz de los candiles y disfrutar de las obras de Murillo con la nueva iluminación artística de la Iglesia, además de visitar espacios que normalmente están cerrados a la visita general.
― Realicé la visita nocturna hace ya unos cuantos años. Uno de los datos que más me sorprendió es que Miguel de Mañara contrae matrimonio sin encontrarse presente durante la ceremonia…
En realidad Don Miguel Mañara contraerá matrimonio por poderes, una situación común entre las familias nobles de la época, porque por motivos familiares no pudo trasladarse a Granada que era donde residía, por aquellos entonces, su esposa, la hija del duque de Arcos, Jerónima Carrillo de Mendoza. Al momento de contraer matrimonio los arreglos del testamento de su padre no permitieron a Mañara ausentarse de Sevilla. De tal modo que el novio extendió un poder para que su suegro le representase en el acto matrimonial. Dándose así el caso sorprendente de que el padre, en nombre de Don Miguel Mañara, se desposó con su hija el día 31 de agosto de 1648. Ninguno de los familiares de Mañara pudo viajar a Granada a la ceremonia, y celebraron un evento solemne y privado en casa de Mañara, en su palacio de la calle Levíes, respetando el Luto por su padre. Fue el 18 de Enero de 1649 cuando los dos esposos ya en Sevilla recibieron la bendición nupcial en la Iglesia de San Bartolomé.
«El viernes de Dolores, se extraían los cadáveres de sus fosas, se amortajaban y se unían en procesión hasta este templo, junto a los hermanos de la Caridad a caballo.»
― El papel de la mujer en la hermandad de la Caridad queda claramente representado en el entierro de Cristo, que preside el altar mayor.
Efectivamente, el Santo Entierro de Cristo, de Pedro Roldán, es un verdadero documento sociológico del papel de la hermandad y de la mujer en el barroco. Las figuras de José de Arimatea, Nicodemo y San Juan ocupan el primer plano de la composición en torno al cuerpo de Cristo, mientras las correspondientes a la Virgen y a las santas mujeres han sido trasladadas a un lugar secundario, por lo que reducen su escala. La composición de esta escena se ha resuelto parcialmente conforme a lo estipulado en las Reglas de la Hermandad de la Santa Caridad sobre el desarrollo de los entierros de los pobres y ajusticiados, tarea a la que estaba dedicada dicha institución. El texto estaba destinado a un colectivo de varones, por lo que cobra sentido el lugar secundario en el que figuran la Virgen y las santas mujeres.
― En 1862, Isabel II visita la ciudad de Sevilla. Los periódicos de la época recogen la visita que la soberana realiza al hospital de la Caridad. Tuvo que tener una relación muy estrecha con el hospicio, pues es la única hermana que ingresa en la hermandad…
Como bien comentas la reina Isabel II es la única mujer que ostenta el nombramiento de Hermana de la hermandad, admitida el 19 de septiembre de 1862. Esto se debe a que gracias a su intervención personal ante el gobierno la reina logró parar el proceso de desamortización que se cernía sobre esta institución defendiendo su amplia labor asistencial y de ayuda sanitaria y social entre la población más vulnerable, pobre y desamparada.
«En 1675 por expreso deseo de Mañara se suprimió todo lujo y boato de la procesión y se redujo a un sencillo traslado.»
― La hermandad de la Santa Caridad celebraba la procesión de los huesos, ¿cómo era este cortejo?
El Domingo de Ramos era el día que se realizaba esta procesión. A lo largo de todo el año en diferentes lugares caían muertos algunos pobres o condenados por la justicia, en ocasiones se les daba una sepultura provisional en el mismo sitio donde se encontraban.
El viernes de Dolores, se extraían los cadáveres de sus fosas, se amortajaban y se unían en procesión hasta este templo, junto a los hermanos de la Caridad a caballo, donde se depositaban en un túmulo cubierto de negro. El domingo era el día señalado para un espectáculo solemne y multitudinario, los vecinos eran invitados a limpiar y colgar las calles del desfile, en esta ocasión toda la procesión iba a pie y durante todo el recorrido plañían doble las campanas de la Giralda.
La procesión comenzaba con el muñidor (criado de cofradía, que sirve para avisar a los hermanos las fiestas o entierros), tras él 24 niños con velas azules y después la directiva de la hermandad, tras ellos el estamento clerical y finalmente a hombros de hermanos las cajas y ataúdes. El espectáculo era entre fastuoso y devoto, haciendo las delicias de los sevillanos. El itinerario era el siguiente: Pescadería, Calle del Pescado, Puerta del Arenal, Calle de la Mar, Calle Génova, Plaza San Francisco, Audiencia, Chicarreros, Mercaderes del lienzo, Arquillo de los chapineros, Francos, Placentines, Catedral y entrada en la capilla del colegio de San Miguel (Plaza del cabildo), donde se realizaba el enterramiento de los huesos.
― ¿Cuándo dejó de celebrarse? ¿Por qué?
En 1675 por expreso deseo de Mañara se suprimió todo lujo y boato de la procesión y se redujo a un sencillo traslado de los mismos por el camino más corto hasta la capilla de San Miguel. De este modo la procesión siguió realizándose hasta finales del siglo XIX.
― Gracias a las visitas, el público puede conocer estas historias además de visitar salas que antes eran impensables, como la biblioteca, la sala de cabildos o el lugar donde él está enterrado. ¿Se está trabajado en otras estancias que le gustaría que conocieran los visitantes?
La visita es una experiencia viva y cada año incluimos nuevas obras o pequeños cambios en el recorrido, para visitar estancias diferentes, para hacerla atractiva y novedosa. En próximas ediciones continuaremos con esta tendencia ampliando los recorridos y los espacios para dar a conocer, de la forma más completa posible, el Hospital de la Caridad y su institución.
«La gran modernidad en la concepción del programa iconográfico diseñado por Mañara, casi 400 años sigue siendo tremendamente actual.»
― En el Discurso de la Verdad, Miguel de Mañara afirma: “Es la primera verdad, que ha de reinar en nuestros corazones: polvo y ceniza, corrupción, y gusanos, sepulcro y olvido”. Cuando él muere, pide ser expuesto en el suelo, a la entrada de la iglesia, para ser pisado por los sevillanos que accedían al templo…
Don Miguel Mañara fue un hombre de su tiempo, piadoso y temeroso de Dios, su humildad es la que le hace dejar escrito en su testamento su deseo de ser enterrado sin lujo, ni boato, recordamos que donó prácticamente toda su fortuna durante su vida a la construcción y obras del hospital y de la hermandad. Como bien es sabido fue enterrado, por expreso deseo de su persona, a los pies de la iglesia con la idea de ser “Pisado de todos” signo indiscutible de su ideal religioso de que la humildad y el sacrificio era el camino más directo a Dios.
― Personalmente, el hospital es uno de los lugares que más me han llamado la atención. Sin embargo, choca la idea de que la hermandad se dedique a enterrar a los pobres y que, en cambio, la iglesia sea uno de los grandes tesoros de Sevilla, con artistas de primer nivel…
Mañara, junto a grandes artistas como, Murillo, Pedro Roldán o Valdés Leal, diseñarán uno de los programas iconográficos más importantes del Barroco Europeo con un fin muy claro. Por un lado el de dar a conocer las obligaciones de los hermanos de la hermandad y por otro el de convencer a los notables de la ciudad de que sólo a través de la ayuda a los necesitados y de las buenas acciones en pos de la humildad se puede acceder a la Jerusalén Celeste, al Reino de los Cielos. Por ello Mañara idea un hospital para los pobres pero una iglesia para los Notables. Él sabía que sin las donaciones y las ayudas de las personas pudientes no sería posible mantener un hospital donde se diese cobijo y ayuda a los más necesitados.
― Miguel de Mañara proyecta todo un discurso iconográfico que, a pesar de los siglos, no ha perdido vigencia.
Es lo más sorprendente de todo, la gran modernidad en la concepción del programa iconográfico diseñado por Mañara, y que casi 400 años sigue siendo tremendamente actual, ya que nos habla de ayuda, de solidaridad y de llegar a Dios a través de la humildad y de las buenas acciones.
― ¿En qué momento se encuentra ahora el proceso de beatificación?
Tras su muerte, Miguel Mañara comenzó a ser objeto de veneración. Esto incitó al arzobispo Spínola a iniciar la causa de beatificación con un proceso diocesano que concluyó después en un año. Después de vicisitudes históricas que retrasaron el proceso de beatificación entre ellos la pérdida de material de la documentación sustraída por las tropas napoleónicas hasta que el beato Marcelo Spínola, Cardenal Arzobispo de Sevilla, y hermano de Santa Caridad vuelve a promoverla a principios del Siglo XX.
El 6 de julio de 1985, Su Santidad el Papa Juan Pablo II le otorgó el título de Venerable y actualmente la Hermandad sigue ocupada activamente en la continuación del proceso de beatificación.
― ¿Qué otros espacios de Sevilla le gustaría mostrar a Engranajes Culturales?
Muchos son los espacios con los que trabajamos actualmente pero son muchos más los que nos gustaría dar a conocer, lugares como los magníficos conventos o iglesias de la ciudad están entre las próximas actividades en las que estamos trabajando, además de otras experiencias entorno al Año Murillo que iremos publicando en nuestra web, porque lo que más nos gusta en nuestro equipo es dar a conocer todo el patrimonio que hace de Sevilla una de las capitales mundiales de la historia y del arte.





