Córdoba, Pugnans enim veritatem, 💙 Opinión

Seriedad en el Silencio

Se despertó de nuevo en mí, la alegría de la sobriedad, la seriedad y el buen gusto al verlo. El imponente paso presidiendo la Parroquia de San José Obrero, me hacía imaginar cualquier revirá en la noche cordobesa con la única luz de los candelabros testigos de su silencio.

El acabado que empieza a tomar forma en el paso de Nuestro Padre Jesús del Silencio en el que, lo caoba predomina y supera ampliamente a esos dorados que personalmente cansan, me hace tener esperanza. Esperanza en que hay algo que aún se remueve en el interior de los que con buen gusto, no sólo revierten el fácil ataque de la ostentosidad en la Iglesia, sino que destacan a quien preside un altar andante, sencillo pero con clase.

Aún recuerdo el humilde paso de Coronación de Espinas al que tanto y tanto acompañé de pequeño. Esa madera chirriante que desprendía el olor del trabajo, el sentimiento real en tantas madrugadas que para un enamorado de Jesús hacía enorgullecer, pero las modas pasan, y pasan tristemente para dejar a un lado cosas tan bonitas como los pasos caoba.

En Córdoba pocos quedan, pero de mucha categoría. Nuestro Cristo de las Penas no se reconocería sin esa madera barnizada, al igual que Nuestro Señor de la San Faz que ilumina con su Cruz esa joya caoba y plata o la templanza e intemporal estampa de la Buena Muerte o Nuestra Señora de la Soledad. Por todo esto, y con la alegría tremenda de ver que aún hay cosas que se hacen con responsabilidad y muy buen gusto, el Señor del Silencio -como dijese el Santo Cura de Ars- gritará el Domingo de Ramos ¡cuánto más Humildes, mejor será el bien que hacéis!

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup