Sesenta costaleros devolverán a la Custodia de Arfe su esplendor original en el Corpus Christi de Sevilla

Una restitución simbólica de la tradición sevillana

En una decisión que recupera una de las estampas más señeras del acervo litúrgico hispalense, el Cabildo Catedral de Sevilla ha confirmado que la custodia de Arfe será portada nuevamente por costaleros, poniendo fin a un paréntesis de casi un siglo en el que el paso se desplazaba sobre ruedas. Esta medida, anunciada en enero, representa un significativo retorno a los usos históricos que durante siglos definieron la solemnidad del Corpus Christi, restableciendo así una estética y una espiritualidad propias del ceremonial sevillano más clásico.

Nueva parihuela y diseño adaptado para el cuerpo de costaleros

Para hacer posible esta recuperación, se ha acometido la sustitución integral de la antigua parihuela, cuyo deterioro físico hacía inviable su continuidad. El nuevo soporte ha sido realizado en el taller del afamado carpintero Enrique Gonzálvez, responsable asimismo de la estructura utilizada por la Virgen de los Reyes desde 2021. Su diseño contempla trabajaderas regulables y zancos funcionales que faciliten las maniobras dentro del templo, permitiendo así una operatividad comparable a la de un paso de palio. La parihuela cuenta con seis trabajaderas, dispuestas para ser portadas por un total de 30 costaleros, cinco por cada línea.

Adaptaciones textiles a las nuevas dimensiones del paso

El leve aumento en el tamaño del bastidor ha exigido la intervención del prestigioso bordador Francisco Carrera Iglesias, conocido como ‘Paquili’, a quien se ha confiado la tarea de adecuar los faldones y textiles al nuevo formato, sin alterar la impronta visual del conjunto ni su armonía estética con la custodia renacentista.

La ‘igualá’: un acto con sabor a historia recuperada

En la tarde del 26 de mayo, en el interior del templo metropolitano, Eduardo Bejarano dirigió la igualá del paso, ejercicio en el que se congregaron más de cien personas. Bejarano, quien también ejerce como capataz de la Virgen de los Reyes, seleccionó un equipo de 60 costaleros para garantizar los relevos durante la procesión, cerrando así el círculo de una preparación que ha conllevado meses de trabajo técnico y litúrgico.

Una vuelta a los orígenes tras casi un siglo de ausencia

Desde su creación en 1587 por el orfebre Juan de Arfe, la monumental custodia fue concebida para ser llevada a hombros, como símbolo de solemnidad y ofrenda corporal al Santísimo Sacramento. Esta práctica se mantuvo hasta 1927, cuando el entonces arzobispo Cardenal Ilundain ordenó la supresión de los costaleros en los pasos del Corpus, imponiendo su traslado mediante ruedas. Con anterioridad, la Hermandad de la Granada había sido la encargada de portar el paso, hasta que en 1926 asumiera esta responsabilidad, por última vez, el propio Eduardo Bejarano padre.

Una festividad central para Sevilla
La procesión del Corpus Christi continúa siendo una de las principales solemnidades del calendario litúrgico sevillano. Organizada por el Cabildo Catedralicio, convoca a una nutrida representación del clero, hermandades, corporaciones religiosas y civiles, que acompañan al Santísimo por las calles del centro histórico, en una manifestación pública de fe profundamente arraigada en la vida espiritual de la ciudad.

Con el regreso de los costaleros a la custodia, Sevilla no solo revive una tradición secular, sino que reafirma el valor simbólico y devocional que el cuerpo a cuerpo con lo sagrado tiene en su espiritualidad popular. Una imagen que, tras 98 años, volverá a emocionar a propios y extraños.