Sevilla perpetuará el legado de Manolo Cuervo con un gran azulejo inspirado en su cartel de la Macarena de 2019

El legado artístico de Manolo Cuervo seguirá muy presente en Sevilla. El Ayuntamiento instalará un gran azulejo cerámico inspirado en el recordado cartel que el artista realizó para la Hermandad de la Macarena en 2019, una iniciativa que servirá para rendirle un homenaje permanente tras su reciente fallecimiento. La pieza quedará ubicada en la calle Escoberos, junto a la Basílica de la Macarena, en uno de los enclaves más emblemáticos del barrio macareno y estrechamente vinculado a la corporación.

Un reconocimiento a una de sus obras más representativas

La elección de esta creación no es casual. El cartel que Manolo Cuervo realizó para la Hermandad de la Macarena en 2019 se convirtió en una de las obras más reconocibles de su producción cofrade por su marcada personalidad artística y por la ruptura estética que introdujo dentro de la cartelística devocional.

La composición estaba presidida por la Virgen de la Esperanza Macarena, representada mediante un lenguaje visual que combinaba el pop art y el arte urbano, incorporando además uno de los rasgos más característicos del pintor: la pintura deslizándose libremente sobre la superficie mediante la técnica del dripping o goteo, recurso que definió buena parte de su trayectoria creativa.

Una obra concebida desde un lenguaje artístico propio

Para la realización del cartel, Manolo Cuervo tomó como punto de partida una fotografía facilitada por la Hermandad de la Macarena, a partir de la cual elaboró una pintura en acrílico sobre papel Caballo, con unas dimensiones de 100 por 70 centímetros.

El propio artista explicó entonces que la obra establecía un diálogo entre la estética pop, el arte urbano y la influencia de la cartelística de las décadas de 1960 y 1970, incorporando además sutiles referencias al expresionismo abstracto y a la psicodelia, especialmente apreciables en el tratamiento cromático de las flores que coronaban la composición.

Asimismo, subrayó que el efecto de la pintura cayendo sobre el soporte constituía una parte esencial de su identidad artística, al tiempo que manifestó su satisfacción por el resultado obtenido y por haber respondido al encargo realizado por la corporación macarena con una obra plenamente identificable con su lenguaje plástico.

Un homenaje que llega tras la desaparición del artista

Este reconocimiento institucional se produce apenas unos días después del fallecimiento de Manolo Cuervo, ocurrido el pasado 2 de julio en Sevilla a los 70 años, tras permanecer varias semanas hospitalizado a causa de una enfermedad. Su muerte provocó una profunda conmoción en los ámbitos cultural y cofrade, que despidieron a uno de los creadores que más contribuyó a transformar la identidad visual de la ciudad durante las últimas décadas.

A lo largo de su trayectoria, el pintor, diseñador y cartelista dejó una huella imborrable tanto en la creación contemporánea como en el universo de las hermandades. Entre sus trabajos más destacados figuran el cartel del 450 aniversario de la Hermandad de la Hiniesta, el cartel de la Hermandad de la Macarena de 2019, el de la Semana Santa de Jerez de la Frontera, el cartel oficial de la Semana Santa de Sevilla de 2022, además de las obras dedicadas al II Congreso Internacional de Hermandades y a la Misión al Polígono Sur de la Esperanza de Triana, entre otras muchas creaciones que contribuyeron a renovar la estética de la cartelería cofrade.

Con la instalación de este gran azulejo junto a la Basílica de la Macarena, Sevilla perpetuará el recuerdo de uno de los artistas más influyentes de su historia reciente, inmortalizando una obra que forma parte del patrimonio gráfico y sentimental de la ciudad y que continúa siendo una referencia imprescindible dentro de la cartelística cofrade contemporánea.