El Ayuntamiento de Sevilla ha sido escenario de la presentación oficial del cartel anunciador del Vía Crucis organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad, una convocatoria de profunda raigambre penitencial que en esta edición estará presidida por el Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de la Hiniesta. La obra que ilustra esta cita cuaresmal ha sido realizada por el artista Ricardo Cadenas, cuya creación servirá como soporte visual y simbólico de uno de los actos más señalados del calendario cofrade.
La presentación institucional, desarrollada en dependencias municipales, constituye el pórtico público de una celebración que cada año congrega a fieles y cofrades en torno a la contemplación de la Pasión. La elección del Crucificado de San Julián subraya el carácter devocional y reflexivo del encuentro, integrándolo en la tradición espiritual que articula la vida de las hermandades sevillanas y reafirma su dimensión catequética y testimonial.
Una jornada de especial significación penitencial
La cita tendrá lugar el próximo lunes 23 de febrero, jornada en la que se desarrollarán tanto el itinerario de ida hacia la Catedral como el posterior regreso a la Parroquia de San Julián, configurando un acto de singular densidad litúrgica y simbólica. La convocatoria se erige así en una manifestación pública de fe que conjuga solemnidad, recogimiento y tradición en el marco de la Cuaresma.
La salida desde el templo parroquial está prevista a las 16:15 horas, iniciándose el cortejo por San Julián para continuar por Macasta, Sorda, Duque de Montemar y San Luis hasta alcanzar la Plaza del Señor de la Resurrección. A las 16:45 horas, la comitiva discurrirá por Inocentes, San Blas, Infantes y Almirante Espinosa, alcanzando la Plaza de los Maldonados y el entorno de Feria, junto a la Hermandad de Montesión, en un tramo de marcado sabor histórico y cofrade.
El itinerario proseguirá a las 17:30 horas por Conde de Torrejón, Alberto Lista y Saavedras hasta llegar a la Plaza de San Martín, sede de la Hermandad de la Lanzada, reforzando la conexión entre corporaciones en una tarde de profunda significación eclesial. Posteriormente, a las 17:55 horas, transitará por Cervantes y el eje conformado por San Andrés y Daoiz hasta Orfila, junto a la Hermandad de los Panaderos, manteniendo la cadencia solemne del cortejo.
A las 18:30 horas, el cortejo avanzará por Cuna hacia la Plaza del Salvador, continuando por Entre Cárceles y Francisco Bruna hasta desembocar en la Plaza de San Francisco a las 19:00 horas, adentrándose ya en el corazón monumental de la ciudad en un tramo de especial relevancia patrimonial. Desde allí, el Cristo de la Buena Muerte seguirá por Hernando Colón, Alemanes y Cardenal Amigo Vallejo hasta alcanzar la Plaza Virgen de los Reyes, efectuando su entrada por la Puerta de Campanillas a las 19:35 horas, momento previo a la celebración del solemne Vía Crucis en el interior de la Catedral de Sevilla.
El regreso a San Julián tras el rezo en la Catedral
Concluido el acto penitencial, el regreso se iniciará a las 21:30 horas desde la Puerta de Campanillas, recorriendo la Plaza Virgen de los Reyes, Cardenal Amigo Vallejo y Alemanes para continuar por Conteros, Argote de Molina y Francos hasta la Cuesta del Rosario, donde se prevé su paso en torno a las 22:15 horas, prolongando el clima de recogimiento y solemnidad.
El trayecto de vuelta continuará por la Plaza de la Alfalfa, Odreros, Boteros y Sales y Ferré, alcanzando la Plaza Cristo de Burgos a las 22:35 horas, en un itinerario que atraviesa enclaves de profunda memoria histórica y devocional. Seguidamente, la comitiva avanzará por Doña María Coronel y Bustos Tavera hasta San Marcos, con previsión de paso a las 23:05 horas, en uno de los tramos finales del recorrido.
La recta definitiva discurrirá por Vergara, Hiniesta, Lira y Duque Cornejo, culminando nuevamente en San Julián, donde la entrada está fijada a las 23:50 horas, cerrando así una jornada de intensa carga espiritual y litúrgica. Con este anuncio quedan definidos todos los pormenores organizativos de una cita de singular relevancia dentro del calendario cuaresmal sevillano, reafirmando su carácter de referente esencial en la vida cofrade de la ciudad.





