Sevilla reconoce con las Medallas de 2026 a la Banda del Sol y a la Hermandad del Inmaculado Corazón de María tras la aprobación unánime del Pleno

El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha dado luz verde, en una sesión extraordinaria celebrada este viernes, a las distinciones honoríficas correspondientes al año 2026, una aprobación que ha salido adelante por unanimidad y que permitirá reconocer públicamente la trayectoria, el compromiso y la aportación de numerosas personas, entidades e instituciones al conjunto de la sociedad sevillana. La entrega oficial de estos honores tendrá lugar el próximo 30 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Fernando, patrón de la ciudad, durante la tradicional gala institucional que se celebrará en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla (Fibes).

Entre los nombres incluidos en esta relación de reconocimientos destacan de manera especial la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol y la Hermandad del Inmaculado Corazón de María de Torreblanca, dos instituciones profundamente ligadas a la identidad devocional, cultural y social de Sevilla y cuya inclusión ha quedado ya ratificada definitivamente tras la aprobación plenaria.

La Banda del Sol, distinguida como referente histórico de la música procesional sevillana

Dentro del apartado dedicado al Fomento de las Tradiciones de Sevilla, el Consistorio ha reconocido a la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol, considerada una de las formaciones más influyentes y representativas de la evolución contemporánea de la música procesional andaluza. La agrupación, convertida desde hace décadas en una referencia imprescindible del panorama cofrade, ha desempeñado un papel fundamental tanto en el desarrollo musical de las bandas de cornetas y tambores como en la recuperación de antiguas tradiciones litúrgicas y populares de la ciudad.

Los orígenes de esta realidad musical y devocional se remontan al año 1932, cuando un grupo de fieles vinculados al colegio jesuita de la calle Pajaritos comenzó a rendir culto a la Virgen del Sol bajo el impulso de Pedro Álvarez-Ossorio Fernández-Palacios. Aquella iniciativa quedó debilitada tras la Guerra Civil, aunque años después volvió a resurgir en el ámbito parroquial del barrio de Los Remedios, consolidando progresivamente una devoción que terminaría adquiriendo una enorme dimensión en la vida cofrade sevillana.

Sería posteriormente Eusebio Álvarez-Ossorio Rojas-Marcos quien, en 1975, fundaría la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol, convirtiéndose igualmente en una figura decisiva para el crecimiento de la corporación religiosa vinculada a esta advocación mariana. La agrupación parroquial quedó constituida oficialmente en 1986 y alcanzó el rango de hermandad de penitencia en 2006, coincidiendo en ambos procesos con el propio fundador ejerciendo como hermano mayor.

En la actualidad, la corporación tiene establecida su sede en la iglesia de San Diego de Alcalá, en el barrio de El Plantinar, mientras que la formación musical mantiene un estilo profundamente inspirado en la desaparecida Banda de la Policía Armada, considerada una referencia esencial en la evolución histórica de las bandas de cornetas y tambores de Sevilla.

Una trayectoria marcada por la recuperación de tradiciones históricas de Sevilla

Más allá de su aportación estrictamente musical, la Banda del Sol ha desarrollado durante décadas una intensa labor de recuperación patrimonial y cultural. En 1986, la formación restituyó la interpretación de las históricas Lágrimas de San Pedro desde la Giralda cada 29 de junio, una tradición documentada desde el año 1403 que había dejado de celebrarse en 1961.

A esta recuperación se sumó, dos años después, la de los Gozos de la Inmaculada, impulsada junto a la Hermandad del Silencio, así como su participación en la reorganización de la histórica Centuria del Santo Entierro y del tradicional Bando Anunciador del Corpus Christi, iniciativas todas ellas estrechamente vinculadas al patrimonio inmaterial de la ciudad.

La banda ha participado además en numerosos certámenes y conciertos de ámbito nacional y ha desarrollado una amplia producción discográfica a lo largo de varias décadas. Entre sus trabajos publicados figuran títulos como “Clásicos de la música cofrade I” (1985), “Marchas procesionales” (1986), “Clásicos de la música cofrade II” (1989), “Sonidos de Sevilla. XV aniversario” (1990), “Cuando la Semana Santa empieza” (1992), “Sol” (1994), “XX aniversario” (1995), “Sol de Pasión” (1996), “Sones de Sol” (1999), “Bendición” (2003), “Antología musical de Nuestra Señora del Sol” (2009), “Por Sevilla siempre…” (2009) y “En clave de Sol…” (2012).

La Hermandad del Inmaculado Corazón de María, reconocida por su dimensión evangelizadora y social

En el apartado correspondiente a Labor Social, Igualdad y Educación, el Ayuntamiento ha aprobado igualmente la concesión de la distinción a la Hermandad del Inmaculado Corazón de María de Torreblanca, una corporación erigida canónicamente en la Parroquia del Inmaculado Corazón de María y profundamente vinculada a la vida religiosa y vecinal de este populoso enclave sevillano.

La hermandad desarrolla como principal misión el mantenimiento, promoción e incremento del culto público a Jesucristo y a la Santísima Virgen bajo la advocación del Inmaculado Corazón de María, además de colaborar activamente en tareas de evangelización y formación espiritual y teológica de quienes integran su entorno parroquial y social mediante el ejercicio permanente de la caridad cristiana.

La corporación mantiene igualmente una firme defensa de las glorias de la Virgen María en los misterios de la Inmaculada Concepción, la Asunción Corporal a los Cielos y la mediación universal de María entre Cristo y los hombres, configurando así una marcada identidad mariana dentro de la religiosidad popular sevillana.

Una imagen de profunda singularidad devocional y artística

Uno de los elementos más singulares de esta corporación es precisamente la imagen titular del Inmaculado Corazón de María, una talla realizada en escayola policromada cuyos orígenes no se encuentran plenamente documentados. Diversas investigaciones sostienen, no obstante, que probablemente proceda de los talleres de imaginería religiosa de Olot y que habría sido ejecutada entre comienzos y mediados del siglo XX.

La imagen ya se encontraba en Torreblanca en el año 1958, fecha fundacional de la hermandad, aunque en algunas ocasiones también ha sido atribuida a Antonio Castillo Lastrucci. Sin embargo, la existencia de esculturas prácticamente idénticas repartidas por numerosos puntos de España y del extranjero refuerza la hipótesis de una producción seriada vinculada a los conocidos talleres olotinos.

Entre las imágenes semejantes citadas en distintos estudios figuran las veneradas en localidades como La Solana, Brazatortas o Aldea Blanca, en Tenerife, además de otras conservadas en países como Guatemala, Nicaragua, Argentina y Filipinas.

Desde el punto de vista técnico y estilístico, la talla responde a los modelos característicos de la imaginería religiosa desarrollada durante el siglo XX y presenta rasgos asociados al denominado “arte de San Sulpicio”, corriente artística vinculada al entorno parisino de Saint-Sulpice y estrechamente relacionada con la producción escultórica de los talleres de Olot.

La escultura representa a la Virgen revestida con túnica granate, manto azul ultramar y toca blanca, mientras extiende el brazo derecho en actitud retórica y deja visible sobre el pecho el corazón atravesado por una espada, uno de los principales símbolos iconográficos de esta advocación mariana.

Un amplio listado de reconocimientos en distintos ámbitos de la sociedad sevillana

Junto a estas distinciones, el Ayuntamiento ha aprobado también la designación de los títulos de Hijos Predilectos de Sevilla para el pintor Luis Gordillo y el diestro Morante de la Puebla.

Asimismo, en el apartado de Trayectoria Profesional han sido reconocidos Alfonso Carmona, Cristina de Parias, Carmen Padilla Camacho y María del Rocío Padilla Camacho.

Dentro del ámbito del Impulso Económico y Empresarial figuran Insur Inmobiliaria del Sur, Antonio Morera Vallejo, Agro Sevilla y Rocío Medina, mientras que en la categoría de Labor Emprendedora y Talento Sevillano aparecen Borja Vázquez, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla por su proyecto ARUS Andalucía Racing Team y la firma Alter Technology.

En el apartado dedicado al Fomento del Arte, la Cultura y el Patrimonio han sido distinguidos Juana de Aizpuru, Pepe da Rosa, Pepa Montes, Ricardo Miño y Alfonso Jiménez Martín.

Por su parte, en la categoría de Espacios Emblemáticos de la Memoria de Sevilla figuran Casa Palacios, el histórico Bar Blanco Cerrillo, ubicado en la calle José de Velilla, El Cronómetro y la Papelería Ferrer.

La relación de honores incorpora igualmente las medallas correspondientes a la categoría de Contribución a la Ciencia y la Salud para Rosa Ostos y Margarita Cabanás, mientras que en el ámbito de la Labor Comunicativa han sido reconocidos Álvaro Ybarra y Carlos Colón. Finalmente, en el apartado de Méritos Deportivos aparecen Luis Astolfi y el Cajasol Sevilla BM Proin.