El Pleno municipal aprueba trece nuevas vías con especial protagonismo de la Divina Pastora de Capuchinos, la Purísima Concepción de Alcosa y Antonio Dubé de Luque
El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado la incorporación al nomenclátor municipal de trece nuevas calles, plazas y ámbitos urbanísticos, una decisión que conjuga memoria histórica, transformación urbana e identidad cultural. Entre las denominaciones acordadas adquieren especial relevancia aquellas directamente vinculadas al mundo de las hermandades y al patrimonio artístico de la Semana Santa, reforzando el arraigo devocional en el espacio público de la ciudad.
El portavoz del Gobierno municipal, Juan Bueno, ha subrayado que estas aprobaciones representan un avance en la construcción de una Sevilla más cohesionada, habitable y consciente de sus raíces, al tiempo que permiten que los nuevos desarrollos urbanos nazcan ya con nombres que remiten a la historia, la fe y la aportación de personas y colectivos que han engrandecido la ciudad.
La Divina Pastora de Capuchinos, identidad viva del barrio
Entre los acuerdos adoptados destaca de manera singular la creación de la Plaza Divina Pastora de Capuchinos, una denominación que responde al profundo arraigo histórico, vecinal y devocional de esta advocación en el barrio. La aprobación nace del consenso ciudadano y supone la incorporación definitiva al callejero de una devoción que forma parte inseparable de la memoria colectiva del entorno.
La nueva plaza se concibe como símbolo de continuidad entre pasado y presente, reforzando el patrimonio inmaterial de la ciudad y reconociendo la centralidad que la Divina Pastora ocupa en la vida religiosa y social de Capuchinos.
La Purísima Concepción de Alcosa y el reconocimiento a la labor social cofrade
El Pleno ha dado luz verde igualmente a la rotulación de una calle dedicada a María Santísima de la Purísima Concepción, titular de la Hermandad del Divino Perdón en el barrio de Alcosa. Con esta denominación, el Ayuntamiento pone en valor el trabajo constante de esta corporación, subrayando su compromiso social y asistencial, desarrollado de forma permanente más allá de la estación de penitencia.
Este reconocimiento urbano se interpreta como un gesto de gratitud institucional hacia una hermandad que desempeña un papel activo en la cohesión social del barrio, integrando devoción, servicio y cercanía vecinal.
Antonio Dubé de Luque, la elegancia hecha canon en la imaginería sevillana
Especial significado adquiere también la aprobación de una vía dedicada a Antonio Dubé de Luque, figura capital de la imaginería procesional contemporánea. El Ayuntamiento reconoce así a uno de los grandes arquitectos estéticos de la Semana Santa moderna, cuya obra ha definido durante décadas la fisonomía devocional de la ciudad.
Sus imágenes, presentes en diversas hermandades sevillanas como la Sed o los Servitas, han establecido un canon de elegancia, serenidad y fuerza expresiva que trasciende lo local para situarlo como referente del arte sacro a nivel nacional. Desde el Gobierno municipal se ha destacado que este homenaje no se limita al escultor, sino que reconoce al creador de un lenguaje artístico que ha marcado generaciones de fieles y cofrades.
El resto de denominaciones: historia, ciudad y transformación urbana
Junto a estas rotulaciones de marcado carácter cofrade y cultural, el Pleno ha aprobado de manera conjunta el resto de denominaciones previstas, vinculadas a procesos de reurbanización, memoria industrial y reconocimiento cívico. Entre ellas se incluyen las vías correspondientes a la reurbanización de la antigua Fábrica de Vidrios de La Trinidad, el nuevo desarrollo del ARI Cooperativa Agrícola Virgen de los Reyes, así como homenajes a figuras del ámbito empresarial, educativo y profesional que dejaron una huella significativa en la ciudad.
Estas incorporaciones completan un nomenclátor que integra pasado industrial, transformación urbana y reconocimiento humano, configurando un mapa urbano donde conviven la Sevilla productiva, la Sevilla educativa y la Sevilla devocional.
Un callejero que refleja la Sevilla de ayer y de hoy
Con este acuerdo, Sevilla no solo amplía su callejero, sino que refuerza su identidad histórica y espiritual, haciendo visibles en el espacio urbano las devociones, las hermandades y los creadores que han contribuido a definir su carácter. Un paso más en la construcción de una ciudad que reconoce su pasado mientras proyecta su futuro, con nombres que hablan de fe, cultura, compromiso social y memoria compartida.





