A pulso aliviao, Sevilla, ⭐ Portada, 💙 Opinión

Sevilla sigue haciendo el ridículo frente a las cofradías andaluzas

Septiembre ya ha echado raíces. El nuevo curso se inicia con la misma indeterminación cofrade que el año pasado, como este humilde redactor ya previno en anteriores artículos.

Hay procesiones programadas en Córdoba o Jerez, sí, pero ¿por cuánto tiempo? Con ello me estoy refiriendo al famoso decreto que estaría preparando la Junta de Andalucía en la que se da luz verde al culto externo sin costaleros.

El propio consejero de salud, Jesús Aguirre, respondía pidiendo prudencia a salidas procesionales como la del Gran Poder en Sevilla.

¿Ha dicho salida? ¿Ha hablado del Gran Poder? ¿Menciona Sevilla? Perdonen el asombro y hasta la risa floja, pero como comprenderán es muy complicado imaginar al Señor cruzando el dintel del San Lorenzo sobre su paso en poco más de un mes con toda Sevilla y una parte de España en el centro de la ciudad.

Aguirre puede valorar los ensayos de costaleros de la Soledad de Arcos en Cádiz, la procesión de la Pastora en Córdoba o el decreto lanzado por sorpresa en Jaén desde el arzobispado. ¿Pero Sevilla? La capital de Andalucía se encuentra en la UVI cofrade, y va a ser complicado que, a medio y largo plazo, cambie el diagnóstico.

Y lo dice a boca llena un sevillano hasta la médula, que ama su ciudad y por ello es el más crítico con sus meteduras de pata. Simplemente hay que escuchar las declaraciones del alcalde de Sevilla esta semana, quien dejaba la pelota de la vuelta del culto externo en manos del arzobispado.

Estupendo. ¿Y el arzobispo Saiz Meneses qué dice? Que tiene las mismas ganas que todo el mundo de que vuelvan las procesiones (halagando los oídos al estilo del Papa Francisco, que por cierto aburrió como una ostra a la audiencia de la Cope el pasado miércoles), pero lo que es hacer hace bien poco por su regreso. Además, tanto las instituciones tanto civiles como religiosas deberían dejar de caldear el ambiente con potentes salidas (El Gran Poder, la Candelaria o la Virgen de los Reyes), y centrarse en las procesiones de menor afluencia de público, como son las de Gloria y Sacramentales. Ahí está la cuestión. Ése es el camino de la vuelta del culto externo. Primero con procesiones más desahogadas y después, paulatinamente, con imágenes que aglomeran más personas a su alrededor.

Pero no toda la culpa la tienen el alcalde o el pastor de la diócesis, pues el Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla vive en un silencio sepulcral e incluiso clausura, porque están absolutamente desaparecidos. ¿Cuál es la postura del organismo rector de las cofradías en la ciudad? Ninguno. Preparar exposiciones o, lo que es lo mismo, darle pan y circo a los maltratados cofrades locales. Este mismo mes se estrenará la procesión «Glorias», que aún está por ver si supondrá otro fracaso para la institución, como ya lo fueron las jornadas de puertas abiertas de las corporaciones de Gloria el pasado mes de mayo.

Ningún poder, ni político ni religioso, ha movido un dedo en todo este tiempo para que la ciudad del Guadalquivir vuelva a tener a una Imagen en calle. Todos ellos miran al cielo o al resto de las provincias andaluzas, observando como poco a poco van movimiendo ficha o sencillamente luchando por moverlas.

Muchos cofrades lo llevan sugiriendo durante bastante tiempo, pero este articulista sevillano ahora lo corrobora: La capital de Andalucía y bandera de las cofradías durante muchos años se ha convertido en el último mono, por ahora solo en el plano cofrade pero está por ver en qué otros campos ha perdido su reinado, pues políticamente, en el plano cultural, en turismo o en infraestructuras va igualmente cuesta abajo.

Quizás ha llegado el momento de que la ciudad hispalense despierte del letargo y se levante del colchón de la inoperancia. Las cofradías de Sevilla han aportado mucho a la capital durante siglos, y ahora ha llegado el momento de devolverles su protagonismo.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup