En la tarde de ayer se repuso al culto el Cristo Yacente de Ronda tras tres meses de labores de conservación y restauración, acometida por Sheila Criado. Se ha realizado un estudio organoléptico a la Imagen, el cual se ha complementado con un estudio de Tac en el Centro Radiológico Resolana. Tras realizar una limpieza mecánica de sedimentos de cera y suciedad, se realiza una limpieza química que rescata la rica policromía de la Imagen, oculta por el oxidado barniz que poseía.
A continuación se ha realizado una concienzuda consolidación al soporte, que ha constado en el saneamiento de innumerables grietas y fendas que se extendían por la base y el cuerpo de la Imagen. De este modo la Imagen vuelve a tener un correcto estado de conservación y aspecto del original.
La Imagen del Cristo Yacente, realizada en material de resina y madera policromada, en los talleres de Olot, de tamaño natural y posición tumbada, tiene el gesto propio de un recién fallecido. Pertenecen a la obra, la sábana que recoge el cuerpo y la peana con cojín sobre la que se asienta el cuerpo.














