En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

“Si en mi época hubiese habido esto, no hubiese pasado tanta hambre”

Las paradojas de la vida, nos hacen ver lo bonito que tiene la misma. No voy a negarles que también tenga aspectos duros y dolorosos, pero debemos de ser positivos y ver los buenos porque deben de perdurar sobre los malos. Y así, te encuentras con situaciones en la vida diaria que te alegran y te dan un chute de moral y satisfacción para seguir adelante.

Les cuento. El pasado lunes al acabar mi jornada profesional, me dirigí al comedor social de la hermandad del Descendimiento a colaborar con los miembros de su Junta de Gobierno, en un bar del barrio del Campo de la Verdad. En la casa de hermandad preparamos, las bolsas con la merienda para esos pequeños comensales y la llegada de los mismos, para ir con ellos a dicho bar a darle su almuerzo.

Edades desde los dos añitos hasta los catorce. Edades complejas por los tiempos que corren hoy en día. Y también con etnias distintas, porque entre los niños y niñas que van a comer, cuatro de ellos son de religión musulmana. O sea, que aún más si cabe hay que tener cuidado con la comida que se les proporciona y con las maneras y formas de expresarse.

Pero independientemente de ese momento de servir la comida y ayudar a la más pequeña a comer, quien no lo ha hecho con un menor sea su hijo, sobrino, primo, etc., me quedo con un señor que se encontraba allí tomándose en la barra del bar un zumo de uva fresquito, un medio.

Este señor nos observaba y disfrutaba viendo a esos comensales disfrutar de ese momento que es la comida de su primer plato, segundo y postre. Así, llegó la hora de marcharse de este buen hombre y al pagar sus respectivas consumiciones, me hizo un ademán para que me acercara a su posición. Me fui hacia él y me comento que gracias por la labor que estábamos realizando. Pero lo que me dejo helado y a la vez emocionado fueron sus últimas palabras al marcharse.

“Si en mi época hubiese habido esto, no hubiese pasado tanta hambre ni mis hermanos ni yo”. De verdad que me entró un escalofrío que me lleno de emoción y a la vez de compasión por este señor. Momentos que la vida te regala y debes de disfrutar de ellos. Momentos en los cuales no solo las hermandades están para sacar los pasos y sus imágenes sagradas. Que va. También están para esto. Aunque otros no sepan valorar lo que hacen las hermandades de nuestra ciudad y en general todas.

Es exponer la labor y de exaltar aun más si cabe, que detrás de los cultos, procesiones, etc., hay mucho más que todo eso, por no decir de todo el trabajo que las hermandades con sus encargos proporcionan a un sector de auténticos artistas en sus diferentes ramas de ejecución artística.

Estamos en la época estival y siguen saliendo noticias de todo tipo en cuanto a las hermandades, bandas, etc. Sean felices y extrapólenlo no se lo queden solo para ustedes. Y por favor, tengan cuidado ahí afuera no vayamos a retroceder lo que hemos andado y hemos conseguido en la lucha contra esta pandemia que nos está cambiando demasiados hábitos de nuestras vidas.

Sigan pasando un buen verano los que están de vacaciones, los que aún no nos hemos ido, ya llegarán. Hoy es Santa Cristina, felicidades a todas.

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