Hay citas, encuentros y reuniones que solo sirven para hacerse una foto bonita con el político de turno. Algo así es lo que le ha sucedido al presidente del Consejo de Sevilla, Francisco Vélez, en su charla con el máximo responsable de la Junta, Juanma Moreno.
La reunión, se supone que ha sido para abordar -entre otros aspectos- la celebración de la Magna del 8 de diciembre, aunque en la nota de la Junta a lo más que se ha llegado es a señalar algunos de los datos ya conocidos del evento y sin entrar en detalles. Además de, por otra parte, relatar lo que hace la administración autonómica por las cofradías, en especial, en lo referente al patrimonio.
Desconociendo el nivel de amistad entre Moreno y Vélez, no se sabe si Juanma ha llamado Paco a Francisco, ya que los amigos del presidente del Consejo así lo llaman y, por la familiaridad de la instantánea (la sonrisa y el apretón de manos nunca faltan), puede que el líder popular lo haya llamado Paco o Francisco, indistintamente.
Sin hermandades no hay paraíso
Eso deben pensar en Córdoba, donde a las zambombas ahora se les llama verbenas navideñas. Pues bien, en la lista que ha publicado su ayuntamiento, todas son organizadas por cofradías y en las cruces y la feria más de la mitad de barras y casetas también son organizadas por hermandades.
Queda claro que esas instituciones salvan las celebraciones populares, aunque en las de Navidad tendrán que cerrar a las 8 de la tarde. La medida se supone que es para evitar el botellón y perjudica directamente a las cofradías, que perderán parte de los ingresos.
De camino, beneficia a la Policía Local que no tendrá que vigilar botellones si la medida municipal sale bien. Pero el problema de beber en la calle no es de quienes montan barras, porque allí no se compran botellas e hielos, sino de quienes tienen que velar porque se cumplan las normas.
Y esos prefieren que se cierre a las 8 de la tarde como gran medida, eludiendo su responsabilidad y obviando que si las hermandades dicen “hasta aquí”, entonces no será que la fiesta tendrá reducción horaria, es que no habrá.





