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Suspendido el Vía Crucis de la Pía Unión

El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, junto con el duque de Segorbe, Ignacio Medina y Fernández de Córdoba, han decidido suspender la celebración del Vía Crucis de la Pía Unión atendiendo a las recomendaciones de las autoridades civiles y en correspondencia con las limitaciones impuestas por la actual situación sanitaria derivada de la incidencia de la pandemia provocada por el coronavirus covid-19 que está asolando, con toda crudeza, el planeta entero desde hace ya un año. La cita estaba prevista para el viernes 5 de marzo en su actual ubicación tradicional: la Casa de Pilatos.

Don Fadrique Enríquez de Rivera, gran devoto de todo cuanto rodea la santidad, en la Cuaresma del año 1521 instaura la celebración del Santo Vía Crucis por las calles de Sevilla. Este Vía Crucis se iniciaba en la Capilla de las flagelaciones, dentro de su palacio llamado por esta razón Casa de Pilatos (hoy propiedad de los duques de Medinaceli), y finalizaba en un pilar ubicado en la antiguamente conocida como Huerta de los Ángeles, a pocas manzanas del humilladero de la Cruz del Campo, siendo marcadas con cruces las doce estaciones iniciales, que sobrevivieron hasta el siglo XIX. En el año 1630 se cambió tanto el inicio como el final del recorrido, iniciándose entonces desde el retablo de mármol existente en la fachada de la Casa de Pilatos y terminando en el Templete de la Cruz del Campo. Casi cien años después, en 1720 se amplió el número de estaciones pasando de 12 a 14.

Inicio del Via Crucis, en la Casa de Pilatos.

El templete es un humilladero construido en el año 1380 por la Cofradía de los Negros de Sevilla, la Hermandad de la Virgen de los Ángeles (actual cofradía de «los negritos»). De esta manera se recorren los supuestamente 997 metros o, lo que es lo mismo, los 1.321 pasos que separaban el pretorio de Pilatos del Monte Calvario (de ahí surge una de las leyendas del nombre de la casa del noble), celebrándose el Vía Crucis hasta el 1873, año en que dejó de hacerse.

Hacia la mitad del siglo XX los descendientes del Marqués de Tarifa forman una Pía Unión junto con catorce cofradías sevillanas para restablecen dicho Vía Crucis. Entre todos costean los azulejos que indican las estaciones, decorados con las imágenes de las respectivas cofradías. El nuevo Vía Crucis fue bendecido el 8 de marzo del año 1957 por el Cardenal Bueno Monreal (como indica un azulejo conmemorativo en la fachada de la Casa de Pilatos); pero a los pocos años vuelve a dejar de oficiarse.

El 8 de marzo de 1975 el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla trató de establecer como novedad el Vía Crucis de las Hermandades hasta la Catedral, haciendo caso omiso a su anterior existencia. El paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad, derribando los antiguos edificios donde estaban ubicados los azulejos, fue estropeando aquellos azulejos del Vía Crucis, hasta que en 1995 la Duquesa de Medinaceli (también Marquesa de Tarifa), presidiendo la Pía Unión, se ocupó de restaurar los que estaban estropeados y sustituir los perdidos.

Templete o Humilladero de la Cruz del Campo.

La fecha de construcción del Templete o Humilladero de la Cruz del Campo es dudosa siendo datado por unos el año 1380, cuando lo edificaron los hermanos de la cofradía o hermandad de negros llamada Nuestra Señora de los Ángeles (existente desde el siglo XIV y fundada por el arzobispo Gonzalo de Mena) situando en su interior una modesta cruz de madera y otros indican que fue en 1482 siendo responsable de tal hecho el corregidor de Sevilla Don Diego de Merlo (según indica en la cúpula del Templete, pero también se piensa que el corregidor realizó sólo una reforma) que cambió la cruz de madera por una de piedra y la cubrió con el templete mudéjar. La actual cruz de mármol se atribuye a Juan Bautista Vázquez el Viejo, tallada con las imágenes de Cristo y María en el año 1571. La fecha de restauración definitiva parece que fue el año 1521. Desde el año 1630 se convirtió en punto de finalización del Vía Crucis.

Conviene recordar que en 2020, se conmemoraron los quinientos años del regreso de don Fadrique Enríquez de Rivera, marqués de Tarifa, a Sevilla procedente de las cruzadas. Un acontecimiento histórico en torno a un personaje relevante de su época, que innovó en muchos aspectos culturales y sociales de la Sevilla de comienzos del XVI. Una de las herencias de aquel retorno de las cruzadas es el primer Vía Crucis que se celebró en Sevilla que terminaba en el templete de la Cruz del Campo, origen de la Semana Santa sevillana y que en la actualidad se celebra al inicio de la Cuaresma bajo la denominación de Pía Unión.

Una de las novedades del Vía Crucis de 2020 fue la participación de las catorce hermandades con sus estandartes principales, unas corporaciones que figuran en los conocidos mosaicos que ilustran esta celebración, considerada como el origen de la manifestación de religiosidad popular más importante del mundo.


Bibliografía

Vía Crucis a la Cruz del Campo. González Moreno, Joaquín (1992). Sevilla. ISBN 84-87041-92-2

Santo Vía Crucis de la Pía Unión. Amigo Vallejo, Carlos (2003). Sevilla. Editorial: Tecnographic. ISBN 84-8093-119-1

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