Con el sabor agridulce de quienes han sufrido un Martes Santo en blanco y se preparan para vivir con plena intensidad un Miércoles Santo inolvidable, a pesar de que los pronósticos meteorológicos no inviten a ser precisamente optimista, los sevillanos se aprestan hacer testigos de una jornada en la que las cofradías volverán a tomar posesión de las calles de la ciudad. Nueve cofradías, cada una con su peculiar idiosincrasia, que conforman uno de los días más completos y multitudinarios del ciclo, cuajadas de miles de detalles para observar con detenimiento.






