Todo preparado para soñar otra Madrugá

De nuevo suenan maitines y la Basílca de la Esperanza se ha abierto de par en par y poder contemplar a la Virgen en todo su esplendor horas antes de que esté rodeada de antifaces morados y verdes, capas merino.

Nada más entrar los ojos la buscan. Y la encuentran ya bellamente exornada con claveles blancos y fresias; orquídeas, rosas spray y allium neapolitanum además de azahar, traído de La Juliana y donado, como siempre, por la familia Chiclana.

La Madre de Dios lleva el manto de la coronación y la saya de «las corbatas», ambas piezas realizadas en el taller de Esperanza Elena Caro entre 1963 y 1964 con diseño de Fernando Marmolejo Camargo. La toca de sobremanto está confeccionada por Fernández y Enríquez en 1989 con diseño de Antonio Garduño.

El Señor de la Sentencia nos lleva a reflexionar sobre las veces que juzgamos a alguien sin conocer la verdad y nos lavamos las manos como Pilatos.

El Señor de la Sentencia viste la túnica diseñada por Ignacio Gómez Millán y realizada por Victoria Caro en 1944, conocida popularmente como “la de los ochitos”. Las flores que adornan el paso son claveles rojos.