Córdoba

Tres bellísimas dolorosas se reencuentran con Córdoba de la mano de Antonio Villar

La reapertura de los templos en toda la geografía cofrade derivada del comienzo de la fase 1 de la desescalada diseñada por el Gobierno de España, está propiciando multitud de escenas para el recuerdo que formarán parte para siempre de esta época que marcará decisivamente nuestras vidas. Escenas como las que se han producido en tres enclaves de Córdoba, la barriada de Alcolea, la iglesia conventual del Santo Ángel la parroquia de San Antonio de Padua donde tres bellísimas dolorosas esperan la llegada de sus fieles y devotos ataviadas por la mano de su vestidor Antonio Villar Moreno, que ya hizo lo propio con los titulares de la hermandad del Descendimiento

En virtud de la capacidad creativa de Villar, la Virgen de los Dolores y Santa María de la Merced, dos joyas gubiadas por la mano inolvidable imaginero Francisco Buiza, y la Reina de los Ángeles en sus misterios dolorosos, la dulcísima representación de la Santísima Virgen María, realizada por el recientemente fallecido Luis Álvarez Duarte, se han reencontrado con Córdoba en estos momentos tan singulares en los que los devotos tanto necesitan hallar consuelo en la Madre de Dios. Escenas, qué duda cabe, para la historia de la Córdoba Cofrade.