Abrió las procesiones de julio en el barrio
La Virgen del Carmen ya ha arriado las velas de su embarcación en el arrabal trianero, donde ayer se disfrutó de la procesión de la bellísima Imagen que se cobija en la Real Parroquia de Santa Ana.
La Reina y Hermosura del Carmelo partía del templo mayor del arrabal a las 19:30 horas, acompañada musicalmente de la Banda María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras); y de numerosos fieles.
Poco después, tras pasar por un tramo de Pureza y salir a la icónica calle Betis, se vivía uno de los momentos más sentidos de la salida de este año con la visita al colegio Cristo Rey.
Destacaba el bello exorno floral que lucían las andas de la Señora, con diversas tonalidad y tipologías, evocando un hermosísimo jardín.
Estampas de la procesión de la Virgen de Santa Ana. Fotos: Antonio Rendón.
Tras la Cruz de Guía, como detalla el compañero Antonio Rendón, se ubicaban además las diversas representaciones de hermandades con estandartes y varas, seguido de un grupo de oficiales de la Real Liga Naval Española con banderín del cuerpo, igualmente otras, de las representaciones del cuerpo fueron la de de Infantería de Marina y de la Armada Española.
Delante de las representaciones militares el grupo de Hermanos mayores o sus representantes, tanto de penitencia como de gloria así como todas las que tiene la advocación carmelita en Sevilla, por parte del Consejo de cofradía, acudió el delegado de Gloria Hugo Gentil Carmona seguido del cuerpo de acólitos y monaguillos incensando.
Como Fiscal de paso, indica igualmente Rendón, la corporación designaba este año a Doña Carmen Marín Hermoso, Mayordoma Primera.
La Señora, que se ubicaba en las andas de la Pastora de Triana, se mecía con elegancia gracias al trabajo de la cuadrilla comandada por el gran capataz Manuel Sorrentino Márquez
La Virgen continuaba su periplo por las calles Trianeras visitando el Altozano y San Jacinto, para salir a otro de los puntos más sonados del recorrido, la Residencia de Ancianos de la calle Flota, donde la Titular de Gloria llevaba esperanza y alegría a los más mayores.
Finalmente, el fervor popular se derrochaba nuevamente en la presentación de la devoción Carmelitana al Santísimo Cristo de las Tres Caídas en la calle Pureza, ya caída la noche.
El cortejo ha regresado tras ello a la Parroquia de Santa Ana acompañado por cientos de fieles que rezaban, aplaudían y entonaban vivas a la Virgen del Carmen en una procesión única para los vecinos y devotos de la feligresía.













