«De porcelana», la nueva marcha para Rocío y Lágrimas

Tal y como adelantamos en Gente de Paz el pasado 8 de mayo, uno de los más significativos cambios musicales con vistas a la próxima primavera, que se concretó apenas unas semanas después de concluir la histórica Semana Santa de 2017 que tantos momentos brillantes para el recuerdo ha deparado en la Córdoba Cofrade, merced al traslado de la Carrera Oficial al entorno de la Santa Iglesia Catedral, será protagonizado por la la Hermandad del Perdón que ha decidido cambiar el acompañamiento musical para María Santísima del Rocío y Lágrimas de cara al Miércoles Santo de 2018. 

La formación elegida no es otra que una de las que dejó mejor sabor de boca en la Semana Santa del pasado año, quizá la más destacada de la provincia: la Banda de Música de Tubamirum de Cañete de las Torres. Una noticia que evidencia que las corporaciones de la capital demuestran están dispuestas a confiar en las bandas de la provincia siempre y cuando su nivel musical vaya acorde a la categoría de sus Sagrados Titulares. Un acuerdo que acaba de ser suscrito por ambas partes, tal y como ha anunciado la excelente formación musical a través de sus medios oficiales de información.

Así las cosas, la brillante banda cordobesa vendrá a sustituir a la Banda de Música Pedro Morales de Lopera, en el que será su cuarto contrato en la capital, que además será consectuvo, ya que el Domingo de Ramos acompañan al Amarrado a la Columna, el Lunes Santo a la Merced y el Martes Santo a la Trinidad. Sin duda, la corporación del Perdón realiza una apuesta segura por la buena música, depositando su confianza además en una banda de la provincia que ha demostrado con solvencia su buen hacer tras los pasos de la ciudad de San Rafael.

Además, en el mismo acto, tuvo lugar el regalo, por parte de un hermano, de una marcha dedicada a la Señora de la Judería donada, en nombre de Juan Manuel Cuevas Cuevas,  titulada «De porcelana» compuesta por Francisco Javier González Gallardo de Vejer de la Frontera (Cádiz). Una marcha de corte clásico, tal y como exige el elegante caminar del paso de palio de la dolorosa de San Roque, que está inspirada en una sevillana homónima también dedicada a la titular mariana de la corporación, convirtiéndose de este modo en la segunda marcha procesional que se incorpora a su patrimonio musical.