Cruz de guía, Opinión

Un algoritmo infalible

El orbe cofrade, como parte integradora de este distinguido, anárquico e impredecible planeta, se guía por gran cantidad de máximas pertenecientes a las idiosincrasia de la sociedad que lo puebla, reglas universales e inherentes a la naturaleza del ser humano quien las exprime con tal voracidad que acaban degenerándolo todo a su paso y vertiéndolo en el hastío y la apatía.

Es algo parecido a lo que ocurre con la fórmula mágica redescubierta en aquel año 2013, el año de la Fe, y que continúa siendo exprimida a diestro y siniestro como ecuación irrefutable en las cotas más altas del estamento cofrade: las magnas. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?. Seguramente ustedes pensarán que quien les escribe es uno de los llamados haters de las procesiones extraordinarias y del salseo lejos de la época de Pasión. Nada más lejos de la realidad, pues siempre disfruto de las Cofradías en la calle durante todo el año. Desgraciadamente es lícito apuntar, también, el hecho de que este algoritmo infalible, exprimido hasta la saciedad, puede llegar a acabar con la creatividad en el mundo de las Cofradías y puede llegar hastiar espectador con tanto va y ven de pasos.

En el mundo cofrade últimamente se dice mucho lo de que ya no hay nada extraordinario, pues la gran cantidad de procesiones fuera del período pasionista ha arrebatado el carácter fuera de lo ordinario del acto en sí. Se trata de una tesitura que a lo largo de los años se ha acrecentado, para bien o para mal. Y digo esto porque quizás el mundo de las Hermandades se han visto obligadas a tirar del desenfreno de las procesiones extraordinarias para la captación de fieles y así contribuir al crecimiento de la Semana Santa. Cofradías que ven la necesidad de materializar un fervor permanente a lo largo de todo el curso cofrade y que no dejan nada al azar.

Lo que sí esta claro es que esta fórmula, la cual trabajan tradicionalmente cada año ciudades como Úbeda dentro de la Semana de Pasión, ha calado enormemente en nuestra sociedad como algo distinto y único y como la posibilidad de poder comprimir la Semana Santa en una sola jornada con la excusa de alguna efeméride, pero con un objetivo preconcebido y radicado en el folklore y la capacidad de enganchar. Un fenómeno que ha venido para quedarse como respuesta a la necesidad de Cofradías en la calle.

Sin solución de continuidad, este año serán 4 las procesiones magnas organizadas por sus respectivos entes agrupacionales, a las que posteriormente se unirá el más que predecible Santo Entierro Magno de Sevilla el próximo 2023.