Un grupo de hermanos de la Macarena pide votar «no» a la restauración de la Virgen

A pocos días del cabildo general del 27 de julio, un colectivo de hermanos de la Hermandad de la Macarena ha alzado la voz públicamente para expresar su rechazo frontal a la intervención propuesta por la Junta de Gobierno sobre la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena. En un comunicado que circula bajo el título “No en nombre de Ella”, este grupo reclama que se vote en contra del proyecto de restauración, al tiempo que denuncia la gestión de la actual Junta.

“La Esperanza no se toca… o no así. No en silencio. No a espaldas de los hermanos”, advierten los firmantes, que acusan al gobierno actual de la corporación de haber actuado sin transparencia ni consenso en la intervención que ya habría tenido lugar sobre la sagrada imagen.

El mensaje, que se está difundiendo por canales internos y redes sociales, adopta un tono tajante y apela a la conciencia de los hermanos: “Este 27 de julio no votamos solo si restauramos o no la imagen. Votamos si aceptamos que esta Junta de Gobierno siga actuando como si nada hubiera pasado”. En esta línea, el colectivo subraya que la decisión trasciende lo técnico: “Votamos si avalamos que quienes han ocultado, improvisado y fallado en lo más sagrado, puedan volver a poner sus manos sobre la Virgen”.

Los hermanos críticos insisten en que la intervención ya se ha producido, aunque de forma encubierta. “A la Virgen ya la tocaron”, denuncian. Y lamentan el proceder de la Junta: “Lo hicieron sin transparencia, sin el consenso técnico adecuado, y sin contar con sus hermanos. ¿Resultado? El desconcierto. El llanto. El silencio humillante de un hermano mayor que, un mes después, sigue sin pedir perdón ni dar explicaciones”.

En su escrito, también se cuestiona la convocatoria del cabildo extraordinario, que consideran una maniobra para legitimar lo ya hecho. “Ahora nos piden más tiempo, más confianza, más silencio”, expresan, calificando la justificación técnica del proceso como “una trampa de humo”. En su opinión, “la urgencia no es restaurar ya la mirada de la Virgen, sino hacerlo en unas instalaciones adecuadas y con profesionales elegidos por todos”, pero acusan a la Junta de utilizar este argumento como coartada.

El grupo reclama que no se vuelva a actuar con precipitación ni a espaldas de los hermanos. “Lo que ahora urge no es intervenir a la ligera, sino detener a quienes ya actuaron mal y hoy pretenden hacerlo otra vez”, subrayan, recalcando que “no se trata de restaurar rápido, se trata de no restaurar mal otra vez”.

Además, consideran que, para llevar a cabo una restauración legítima, es imprescindible recuperar la confianza de la hermandad. “Antes de restaurar su rostro, hace falta restaurar la confianza de sus hijos. Y esa confianza está rota”, advierten.

El texto concluye con un llamado directo a la movilización: “Este cabildo no puede ser una coartada. No puede servir para que la Junta siga adelante como si los hermanos no importaran. Este cabildo es la última oportunidad que tenemos para poner un alto”. Y finaliza con una consigna rotunda: “Votemos NO. No porque no amemos a la Virgen, sino precisamente porque la amamos demasiado como para dejarla en manos de quienes no han sabido cuidarla”.

Con este posicionamiento, se tensiona aún más el clima previo a una convocatoria que se prevé trascendental para el futuro inmediato de la corporación de San Gil. La decisión, más allá del plano técnico o patrimonial, parece encaminada a convertirse en un auténtico plebiscito sobre la gestión de la actual Junta de Gobierno.