A contracorriente | “Aclararos”, amigos de VR

Se podría decir que alguien que siempre está metido en un charco o en otro, hasta cuando lleva meses sin llover, no debe reconvenir a los demás. Si bien, precisamente por eso -y no tratándose de regañar- uno es voz autorizada para opinar, porque sabe de qué va el negocio.

Aunque, de sabios es reconocerlo, en cierta agrupación musical sevillana tienen un máster en el asunto de meterse en lo suyo, en lo de los demás para promocionar lo suyo y hasta donde no les han dado vela, porque el entierro es de otro, pero bueno, unas palabras para el muerto nunca están de más.

Y en este último apartado un comentario supuestamente solidario, hacia la agrupación musical de La Redención por parte de un componente de Virgen de los Reyes (VR para los amigos, que no es mi caso), da la medida de eso que les decía al principio de ser el niño en el bautizo y el muerto en el entierro.

Lo más llamativo es el tono condescendiente, paternalista, sutilmente superior, que busca empatía pero no la consigue por el plástico de cada palabra, por el artificio de cada frase. 

Y es que no se puede comparar a una formación con otra. Y no ya en lo musical, pues el bajón que pegó en su día Virgen de los Reyes fue digno de encomio y poco parangón encuentra, sino porque la banda de Santiago no tiene padrinos en la tele, ni le practican o practican supuestas campañas para entrar -o intentar regresar- a hermandades a costa de lo que sea.

Con ese solo argumento ya basta y solo haría falta que alguien (un periodista, por ejemplo) les dijera “aclararos” y no uséis las redes que no os hacen bien, amigos de VR.