La hermandad de San José Obrero fue la gran protagonista del Sábado de Pasión, que, además de aumentar el número de nazarenos, este año realizó la estación de penitencia al Santuario de los Gitanos, adelantando el horario de salida y entrada. No obstante, el protagonismo fue compartido con la Agrupación Parroquial de San Jerónimo, que contempló la ansiada incorporación de María Santísima de la Salud al cortejo procesional.
Por si fuera poca la novedad, la cofradía presentó varios estrenos tanto en el cortejo como en los dos pasos de la hermandad: respiraderos del paso de palio de Nuestra Señora de los Dolores y miniatura de San José Obrero para la calle central de la candelería, realizados por Orfebrería Andaluza; túnica en terciopelo chifón liso para el Señor de la Caridad, ejecutada por Grande de León; y bolsas para acólitos, realizadas por el taller de costura de la hermandad.










