La terrible crisis sanitaria en la que nos hallamos inmersos, derivada de la pandemia provocada por el coronavirus Covid-19, continúa teniendo una notable incidencia en el normal desarrollo del calendario de cultos y actos de las corporaciones de los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade que se están viendo obligadas a adoptar medidas para combatir sus efectos.
Es el caso de la Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina cuya junta de gobierno ha acordado aplazar la Santa Misa de Exequias prevista para este 7 de noviembre, fecha de la muerte de Fray Isidoro de Sevilla, y el cierre temporal de 15 días de la Capilla, ante un caso de COVID-19 surgido entre uno de los hermanos de la corporación.
En el comunicado emitido al efecto, la corporación letífica aclara que “gracias a Dios el afectado evoluciona perfectamente de salud, guardando la cuarentena prevista tanto él como su círculo de contacto”. La Hermandad ha informado además que se está procediendo a desinfectar todas las dependencias de la Capilla y la Casa de Hermandad.





