A paso mudá, Opinión

Un Pulso a la realidad… y a los chiringuitos

Recientemente, en la Cuaresma o quizá algo antes, en el famoso medio YouTube, algunos canales se han dedicado a entrevistar y demás, y la verdad que todo muy interesante. Pero últimamente, todo ha cambiado. Personajes que se creen periodistas, opiniones sin más argumento que “la fama” sin control, y las campañitas para hacer lo blanco negro, lo negro blanco, incluso no saber encajar las críticas.

Para hacer espacios en condiciones, no es necesario nada más que una cosa: humildad. Ya vale de creerse todo, cosas que no son, y aceptar todo solo porque “Sevilla así lo quiere”. Algunos se han montado un chiringuito, quizá parecido al de la televisión, para darle a esto lo que nunca le ha hecho falta: la polémica pública, la separación y la búsqueda de intereses personales. ¿Eso es lo que queremos?

No hace mucho escribí estas líneas, pertenecientes a un artículo en el que hacía alusión al periodismo actual en la Semana Santa de Sevilla. 

A esta casa, Gente de Paz, se la ha criticado por calificarla de un bando político u otro. La realidad es totalmente otra, donde un grupo de más de una decena de personas, dan su opinión libremente, sin ningún tipo de condicionante. Personalmente, su director el primer día me dijo textualmente: “puedes escribir en tu columna lo que veas conveniente, siempre sin faltar el respeto”. Y así lo he hecho durante tres años ya.

En cambio, el pellizco, los periodistas frustrados, y la “no libre opinión” está tan de moda, que opinar sobre algo público parece estar prohibido, llegando al punto del bloqueo en redes sociales por parte de su dirección y del propio medio. Y me doy cuenta de que la Semana Santa algunos la están convirtiendo en esto, en que solo sea de la opinión de un chiringuito y que la libre opinión solo se convierta en crítica.

Por lo que nunca habrá un espacio diferente, de libre opinión y que atraiga al público. Y si lo hay, llamadme, que soy el primero en verlo.