La Semana Santa de La Línea de la Concepción, Cádiz, se ha erigido en auténtica capital de la Semana Santa durante esta semana pasada, amén de una interesantísima exposición de enseres que ha mostrado a la perfección las bonhomías de sus hermandades en todo su esplendor, y que a buen seguro ha servido para que el patrimonio de las cofradías linenses trascienda allende sus fronteras, en virtud a la gran cantidad de gente que se ha acercado a contemplarla. Todo ello organizado por el Consejo Local de Hermandades de La Línea, y comisariado por Jorge Pozo y Juan Blas Santos.
La Semana Santa linense es, histórica y desafortunadamente, una de las grandes desconocidas de Andalucía, pese a la inmensa cantidad de tesoros que encierra en todos sus órdenes, desde una imaginería envidiable hasta pasos de palio que son un auténtico lujo, pasando por pasos de misterio que, si bien actualmente se encuentran en proceso de talla, vislumbran ser exquisitos en el futuro. Catorce hermandades procesionan en la Semana Santa linense, entre un gran fervor popular desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo.
Esta muestra, que ha tenido una grandísima aceptación tanto entre los propios linenses, como entre público venido de otros puntos de la geografía, ha sido alojada en el Palacio de Congresos de La Línea de la Concepción, situado en la Avenida Príncipe de Asturias, entre el 10 y el 19 de febrero, teniendo lugar diferentes actos cada día que ha durado una exposición que ha permitido poner en el mapa a las cofradías de la ciudad campogibraltareña.
En el hall principal se pudieron contemplar dos de las joyas de la corona de la exposición: los exquisitos pasos de palio tanto de la Virgen de la Esperanza como de la Virgen de Amor y del Rosario en sus Misterios Dolorosos.
Posteriormente, en la primera sala, se encontraba la trasera del paso de palio tanto de la Amargura como de la Concepción de la Hermandad del Silencio, así como el techo de palio al completo del palio de la Alegría. Igualmente, se pudo disfrutar de la imaginería secundaria de los misterios de la Sagrada Flagelación, el Perdón y el Amor, así como de los banderines de grupos jóvenes de las hermandades linenses. Pudieron observarse, asimismo, una muestra de los talleres de bordado regentados por Antonia Gil en las hermandades de la Oración en el Huerto, el Medinaceli y el Perdón. Otros enseres, como el guion del Centenario, una túnica y vara antiguas de la Hermandad de los Dolores, el guion de la Hermandad de Rocío, el frontal del paso, candelabros, una bandera antigua, dalmática y el simpecado de la Hermandad de la Inmaculada, y el tradicional paso en forma de barca y el estandarte de la Virgen del Carmen, también estaban expuestos en esta primera sala.
En la segunda sala, en primer lugar destaca el joyero coronado por el inconmensurable paso de plata de Jesús Cautivo y Rescatado, conocido popularmente como el Medinaceli, que pudo apreciarse junto a coronas de la Virgen de los Dolores y la Virgen de la Amargura, piezas de ajuar del Señor de las Penas y los Dolores, tocas de sobremanto de la Soledad y pecherín de la Estrella, y los clavos y la corona de espinas de la Virgen de las Angustias. Esta última pieza tiene una entrañable historia , y es que hasta el año 1983 era cedida por un convento de monjas de Sevilla a la cofradía para realizar la estación de penitencia, y posteriormente devuelta al mismo. A partir del mencionado año, las monjitas donaron la pieza a la hermandad linense, dada la formalidad que comprobaron que tenía. Pudieron contemplarse, igualmente, otras piezas de orfebrería como los llamadores de distintos pasos de misterio, la aureola de Santa María Magdalena, cotitular de la Hermandad de la Esperanza, la saya y el manto de la Virgen de la Soledad, túnicas de imágenes cristíferas como el Medinaceli, la Oración en el Huerto y el Gran Poder, siendo esta última la que portó en el Vía-Crucis Magno celebrado en Cádiz en el año 2018, un juego de seis sayas pertenecientes a dolorosas linenses, como la Esperanza, la Estrella, los Ángeles, la Salud y Luz y Esperanza y fajines de las Angustias. Igualmente, se pudo disfrutar de una exposición de carteles de la Semana Santa de La Línea desde el año 1970 hasta la actualidad.
Ya en la tercera y última sala, vino a poner la guinda a la exquisita muestra una recreación de la procesión oficial de la Semana Santa de La Línea, la del Santo Entierro, con un cortejo formado con túnicas de las catorce hermandades de penitencia linenses, sus respectivas insignias, las autoridades incluida una capa pluvial perteneciente a la Hermandad del Santo Entierro, varas de hermanos mayores y el paso del Santo Entierro, sobre el cual descansa una imagen cristífera particular cedida por el Padre José Carlos Mellado. Tras el paso, los banderines -antiguo y actual- de la B.C.T. Santa Bárbara de La Línea. Finalmente, las traseras de palio tanto de la Virgen de la Trinidad como de la Virgen del Mayor Dolor cerraron este excelso elenco de enseres que vino a ofrecer una maravillosa muestra de las riquezas que pueden encontrarse en la Semana Santa de La Línea.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, la Semana Santa de La Línea de la Concepción es uno de los acontecimientos más importantes de la ciudad a lo largo del año, que mayor turismo e interés atrae. Por ello, es y debe ser uno de los baluartes de la ciudad gaditana en referencia al turismo. Catorce hermandades penitenciales procesionan en Semana Santa, en una ciudad que tan solo tiene 60.000 habitantes. La proporción es mas que destacable, al igual que la calidad patrimonial de las cofradías que pueden contemplarse por las calles del municipio campogibraltareño. Su origen se remonta a 1893, por lo que la juventud de la misma, ligada indiscutiblemente a la juventud del propio municipio, no está reñida en absoluto con la calidad artística de las cofradías linenses. La Semana Santa del municipio gaditano es un auténtico diamante en bruto al que los visitantes podrán asomarse en esta irrepetible exposición que, a buen seguro, estará a la altura de lo que merecen las hermandades de la ciudad.


























































































































































































