En octubre de 2017, tras varios meses de estancia en el taller de Regespa, donde se le realizar minuciosos trabajos de restauración, Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, titular mariana de la Hermandad del Caído de Córdoba, regresaba a la Iglesia de San Cayetano. Los trabajos se centraron en aspectos internos, como la reparación de ensambles, sobre todo en la mascarilla y de otras grietas en zonas no visibles.
Además, se ha llevó a cabo una consolidación de la estructura y limpieza de la policromía, aunque, en este caso y a diferencia de Jesús Caído, los restauradores no consideraron viable descubrir policromías anteriores por el riesgo de que no estuvieran completas. Esta intervención tampoco habría modificado el aspecto de la imagen. Esta decisión quedó respaldada por el Cabildo celebrado por la corporación en septiembre de 2016, el cual concedió el respaldo a la decisión adoptada por el equipo de gobierno de someter a la ya mencionada restauración a los dos titulares de la corporación.
En aquella intervención, una de las lágrimas de la Virgen, que se encontraba en mal estado, fue sustituida. Ahora, Junta de Gobierno de la corporación del Jueves Santo ha querido depositarla en un lugar muy especial, un relicario que ha quedado expuesto en las vitrinas de la casa de hermandad y en el que en breve se incluirán unas astillas procedentes de la restauración de Jesús Caído que tuvo lugar, por parte del mismo taller, con anterioridad.





