Málaga

Un sol de justicia y la multitud acompañaron al Sagrado Corazón de Jesús

Daban las siete de la tarde y el sol apretaba con fuerza. Los sones de la banda de música Cruz de Humilladero anunciaban que el Sagrado Corazón de Jesús cruzaba el dintel del céntrico templo de los jesuitas para reencontrarse con los malagueños. Lluvia de pétalos al pasar por la verja que da acceso a la plaza de San Ignacio y abanicos durante todo el recorrido, estampas estas que se repitieron a su paso por el itinerario habitual.

De las estrechas calles como Compañía o Calle Nueva a la espaciosa calle Larios o la plaza de la Constitución. Numeroso público iba detrás de la banda, algunas personas con los ojos vendados en señal de promesa, en una procesión que, a pesar de que las temperaturas rozaban los 28º, congregó un nutrido grupo de fieles y curiosos. “Me impresiona cuando lo veo”, comentaba una señora mayor ante la imagen, que discurría por una calle Especería donde los turistas preguntaban qué estaba sucediendo en ese momento. “Es el Sagrado Corazón”, respondía una señora a otra, que esperaron impacientemente hasta que el trono llegó a la calle Nueva, para después buscar Marqués de Larios.

Claveles y rosas rojas para un trono que recibió lluvias de pétalos durante el recorrido y donde devotos de la imagen entregaron a los presentes dípticos con la imagen y una oración al Sagrado Corazón. Uno de los momentos más esperados, la estación ante el convento de las Hermanas de la Cruz, en la plaza de Arriola. Una estampa que nos anuncia que llegamos al ecuador de junio.