La Hermandad de los Dolores ha convocado un besamanos y besapiés extraordinarios los días 17 y 18 de mayo
La Hermandad de los Dolores, con sede en la en el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Córdoba, ha convocado para los días 17 y 18 de mayo una cita extraordinaria que conmemora la devoción hacia dos de sus imágenes más queridas y veneradas. Se trata del Solemne Besamanos y Besapiés a las sagradas imágenes de Nuestra Señora de los Dolores y del Santísimo Cristo de la Clemencia, un acto que se realiza conjuntamente de forma extraordinaria este año.
El evento será una oportunidad única para rendir homenaje a las dos imágenes más significativas de la hermandad, ya que el tradicional besamanos a la Virgen se celebra habitualmente cada cinco años, y este año, el evento coincide con una ocasión especial: el besapiés al Cristo de la Clemencia, una imagen que no se presenta habitualmente en estos actos. Además, la celebración tiene un carácter más simbólico aún si cabe, ya que, debido a la pandemia, el último besamanos de la Virgen estaba previsto para 2020 pero se vio aplazado hasta este año.
Un acto inusual: también el Cristo de la Clemencia
Este año, como novedad, se celebrará también el besapiés al Santísimo Cristo de la Clemencia, una imagen que no es habitualmente expuesta al culto en estas fechas. Una decisión que deriva de la celebración del 50 aniversario del nombramiento del pueblo de Córdoba como hermano mayor de honor de la hermandad. Este gesto extraordinario eleva la trascendencia del acto y convierte la cita en una ocasión memorable para los fieles y devotos. La imagen del Cristo de la Clemencia, tallada por el escultor Amadeo Ruiz Olmos en 1938, es venerada con gran devoción en Córdoba y, por su singularidad, se integra en este evento con un profundo simbolismo que conmoverá a los asistentes.
Horario para el reencuentro con los titulares
El horario para el Solemne Besamanos y Besapiés será el siguiente: el sábado 17 de mayo, de 9:00 a 12:00 horas y de 16:00 a 21:00 horas, mientras que el domingo 18 de mayo, el horario será de 9:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 21:00 horas. Durante estos horarios, los fieles podrán acercarse a venerar las imágenes de la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Clemencia, quienes se expondrán en todo su esplendor para la devoción pública. La Iglesia de San Jacinto, sede canónica de la hermandad, abrirá sus puertas para acoger a los miles de devotos que se acercarán con respeto y recogimiento a la imagen de la Señora de Córdoba y al Santísimo Cristo de la Clemencia.
Historia del Santísimo Cristo de la Clemencia
La imagen del Santísimo Cristo de la Clemencia fue donada a la hermandad el 24 de enero de 1939 por los hijos de Francisco Belmonte González-Abreu, quien fuera Hermano Mayor de la corporación. La donación se realizó en cumplimiento del último deseo de Belmonte, quien había solicitado la realización de una imagen de Jesús Crucificado para su destino a culto público. La talla, obra del escultor Amadeo Ruiz Olmos, fue finalizada en 1938 y, desde entonces, ha sido una de las imágenes más veneradas de la hermandad.
La figura del Cristo muestra a Jesús crucificado en una postura serena, con la cabeza inclinada sobre el hombro derecho, y una expresión de paz que conmueve profundamente a quienes se acercan a él. El rostro del Cristo, con los ojos cerrados y la boca entreabierta, transmite una sensación de infinita tranquilidad, como si el dolor se hubiera disuelto en el último suspiro. Este Cristo fue restaurado en 1984 por el escultor Miguel Arjona Navarro y procesionó por primera vez en la Estación de Penitencia de 1949. La oportunidad de venerar esta imagen en el contexto del Besapiés será un momento único para los fieles. Fue restaurado por Regespa en 2011.
Historia de Nuestra Señora de los Dolores
La devoción a Nuestra Señora de los Dolores tiene sus raíces en el Cabildo General de Hermanos celebrado el 1 de noviembre de 1717, cuando se acordó la realización de una nueva imagen para la Virgen bajo la advocación de los Dolores. La imagen fue encargada al escultor cordobés Juan Prieto, conocido por su trabajo en otros retablos de la ciudad, aunque en esta ocasión se encargó específicamente de la talla de la Virgen, la cual fue entregada a la hermandad en 1719.
El rostro de la Virgen de los Dolores, conocido por su profunda expresión de dolor asumido, ha cautivado a generaciones de devotos cordobeses. La figura de la Virgen es una representación de la Majestad del Dolor, transmitiendo una sensación de serena aceptación ante la pasión de su hijo. Su mirada perdida en el tiempo y su rostro sereno han convertido a esta imagen en un emblema de la devoción popular cordobesa. En 1965, la Virgen de los Dolores fue coronada canónicamente por el Cardenal José María Bueno Monreal en una ceremonia que marcó un hito en la historia de la hermandad y de la ciudad de Córdoba. Esta distinción canónica fue otorgada en virtud del edicto de su santidad Pablo VI, quien reconoció la devoción del pueblo cordobés hacia la Virgen de los Dolores. Fue restaurado por Regespa en 2010.
Un evento histórico para la hermandad y la ciudad de Córdoba
El Solemne Besamanos y Besapiés a las imágenes de la Virgen de los Dolores y el Santísimo Cristo de la Clemencia no es solo una cita devocional, sino también un acto histórico que reúne a los fieles en torno a la tradición de la hermandad. La devoción a estos sagrados titulares ha marcado el devenir de la corporación y ha sido fundamental para el pueblo de Córdoba, pues ambos representan la fe y el compromiso de la ciudad con sus raíces religiosas.
Por ello, la oportunidad de rendir homenaje a estas imágenes en un único evento tiene una trascendencia mayúscula, no solo para los miembros de la hermandad, sino para toda la comunidad cordobesa, que podrá vivir un momento único de recogimiento y veneración en un contexto de profunda tradición religiosa.





