Córdoba, Galerias

Una cofradía que tiende a la excelencia

Hablar de la Sentencia es hablar de una cofradía con mayúsculas. Su puesta en escena es impecable, desde la cruz de guía hasta el último nazareno. Nada escapa al control de una hermandad que cada año, de manera más evidente, tiende a la excelencia. Una estampa señorial que se puede comprobar desde el preciso instante en que se pone en la calle desde la Iglesia de San Nicolás de la Villa donde se agolpaba gran cantidad de fieles que esperaba una de las salidas más complicadas de toda la Semana Santa de Córdoba.

El caminar del Misterio de la Sentencia es todo un lujo sin paliativos, derrochando a cada paso esa categoría que le ha sabido imprimir el capataz David Arce desde que tomara el mando de su cuadrilla. El paso del Señor de Cerrillo, enfiló San Felipe para posteriormente detenerse ante la Iglesia de la Trinidad, donde un numerosísimo público esperaba el discurrir de un cortejo que este año ha superado los 600 nazarenos. 

Detrás el palio de María Santísima de Gracia y Amparo, con el sello inconfundible de Luis Miguel Carrión, evocando sensaciones indescriptible, con el paso justo, ni una sola estridencia, perfección absoluta para un paso que es una delicia contemplar y cuya trasera, inevitablemente, deja volar la  imaginación soñando con el espectacular manto, concebido por Rafael de Rueda y que cuando esté concluido será el perfecto contrapunto a tanta magnificencia.

Nada que objetar a una cofradía que ha experimentado un espectacular crecimiento en los últimos años y que además ha tenido el acierto de volver a contra con dos de las mejores formaciones musicales foráneas que pisan Córdoba en Semana Santa, la Victoria de León que demostró su categoría con un magnífico repertorio clásico, en una plaza donde han tocado algunas de las mejores bandas del género, y por descontado la Banda de Nuestra Señora del Águila, una auténtica delicia para los paladares más exigentes.