Este lunes, 1 de junio de 2020, Lunes de Pentecostés, festividad de Santa María Madre de la Iglesia y onomástica de María Santísima del Rocío, se ha vivido con gran intensidad en el seno de la Hermandad de la Redención, que ha celebrado Misa Solemne en su honor y cuya sede canónica ha acogido una ofrenda floral que este año se ha desarrollado de manera singular.
Y es que este año, las circunstancias derivadas de la terrible crisis sanitaria en la que nos encontramos inmersos, han impedido que se produzca el tradicional trasiego de fieles que se materializa en una procesión de ofrendas. Por todo ello, la Junta de Gobierno queriendo ser sensible con la situación dramática y de crisis económica en algunos barrios de la ciudad ha pedido a hermanos, devotos y feligreses que sustituyan la flor por productos de higiene personal que necesitan urgentemente en la Parroquia de la Blanca Paloma de Sevilla con la en distintas ocasiones la Hermandad ha colaborado.
Gracias a la colaboración de la Juventud de la Hermandad, la Iglesia de Santiago El Mayor ha estado abierta durante todo el lunes desde las 10:00 horas hasta las 20:00 horas de forma ininterrumpida para que todos los que así lo hayan querido pudieran acudir y visitar a la Santísima Virgen en su día y dejar en ofrenda los mencionados productos en los laterales del Altar Mayor. En este Lunes de Pentecostés tan peculiar que nos ha tocado vivir, nuestro compañero Benito Álvarez ha acudido a la llamada para dejar testimonio gráfico de una jornada que ya forma parte de la historia de la hermandad de la Redención.





