Una de las labores esenciales de una junta de gobierno consiste en acometer las intervenciones que sean precisas a fin de que el inmenso patrimonio heredado, que es puesto en sus manos, en virtud de la confianza depositada por sus hermanos, sea preservado en toda su integridad.
Con la mirada puesta en esta premisa fundamental, la junta de gobierno de la Hermandad de la Vera Cruz ha tomado la determinación de que Nuestro Padre Jesús de los Reyes, titular cristífero de la corporación del Campo de la Verdad, sea sometido a una restauración en aras de subsanar una grieta que la imagen presenta en su pie derecho, que podría llegar a afectar estructuralmente a la talla.
Aprovechando esta circunstancia, el equipo de gobierno de la Hermandad ha previsto que la imagen sea sometida a una revisión completa y las tareas de restauración y refuerzo que sean estimadas precisas por parte del encargado de realizarlas, su propio autor, Antonio Dubé de Luque, propietario intelectual de la obra, a cuyo estudio será trasladado el Nazareno a partir del lunes 18 de junio.
El Lunes de Pentecostés del año 1984 se firmó el contrato de la hechura del Señor de los Reyes, en el taller del imaginero sevillano Antonio Dubé de Luque. En el mismo se especificó que la Imagen del Señor debía ser fuerte y vigoroso, en contraste con la dulzura de la Virgen del Dulce Nombre. De ejecución completa, en madera de cedro, excepto las manos que se realizaron en caoba. Representa el abrazo místico de Jesús a la Cruz. El dolor ofrecido al Padre como única vía de amor. Cristo erguido que abraza la Cruz amorosamente elevando los ojos al cielo encomendándose al Padre.
Se bendijo el 8 de Febrero de 1987 en la Parroquia de San José y Espíritu Santo, por S.E.R. el Obispo D. José Antonio Infantes Florido. Fueron padrinos de la bendición la Confraternidad de Hermandades de la Vera-Cruz, la Comunidad Parroquial de San José y Espíritu Santo y la Congregación de Religiosas Filipenses Hijas de María Dolorosa. El Señor estrenó la túnica de terciopelo granate bordada en oro por los hermanos de la Archicofradía, así como un juego de potencias en alpaca dorada. La Virgen del Dulce Nombre estrenó ese día la saya burdeos bordada en oro que utiliza actualmente el Lunes Santo.





