Córdoba, Galerias

Una jornada para el recuerdo

La Hermandad de la Sagrada Cena ha vivido un Jueves Santo muy especial, en su corto pero intenso devenir histórico. Inmersa como se halla la corporación en la celebración del 25 aniversario de la bendición de Nuestro Padre Jesús de la Fe, la imagen que gubiase Miguel Ángel González Jurado, estrenaba una flamante túnica realizada en los talleres de Jesús Rosado que ha sido complementada con un mantolín y una camisa realizadas en el taller de costura de la propia hermandad. 

Con el acostumbrado exorno de flor blanca y acompañado de la Agrupación Musical Sagrada Cena que ha desarrollado un repertorio rico en marchas de corte clásico y sacramental, como requiere el estilo de la cofradía, la cuadrilla que porta el imponente paso de misterio, que manda el experimentado capataz Carlos Lara, ha vuelto a demostrar el buen nivel que ha ido alcanzando con el paso de los años.

No obstante, y más allá de la celebración del cuarto de siglo del Señor de la Fe, el Jueves Santo de 2018 pasará a la historia por ser el último en el que la cofradía llevará un paso hasta la Santa Iglesia Catedral. Y es que la próxima primavera, por fin se materializará uno de los sueños más deseados por los cofrades cordobeses, la salida bajo palio de María Santísima de la Esperanza del Valle. Una llegada ampliamente deseada por quienes se encuentran ávidos desde hace años, de un soplo de aire fresco en el Jueves Santo cordobés, que no se produce precisamente desde que la Cofradía de la Cena se incorporó a uno de los días más importantes del ciclo.

Mientras tanto, la cofradía cuyo cortejo ha presentado un aspecto envidiable por las inmediaciones de la Santa Iglesia Catedral, ha cumplido con su obligación haciendo estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento del altar haciendo gala de su condición sacramental, esencial para la cofradía de Poniente. El buen hacer de su agrupación, que ha interpretado marchas como «Jesús Sacramentado», «El Sacramento de Nuestra Fe», «¡Oh, Pecador!», «Gustad y Ver» o «Sagrada Cena», en la magnífica entrada en la Carrera Oficial, ha puesto la guinda de una jornada para el recuerdo, que antecede a un Jueves Santo que será histórico.