Una nueva puerta lateral transformará la salida procesional de la Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista

La Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista ha decidido acometer una intervención arquitectónica de especial relevancia en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, donde actualmente reside de forma provisional. El proyecto contempla la apertura de una puerta lateral que conectará directamente el interior del templo con la calle Guadalajara, permitiendo así una salida procesional más digna, fluida y acorde con la solemnidad de los cultos externos.

Esta decisión responde a una necesidad litúrgica y logística que se ha hecho patente desde que, en junio de 2019, la Hermandad trasladara sus titulares a la parroquia del Sagrado Corazón debido a las obras de reconstrucción de su sede canónica: la Iglesia parroquial del Dulce Nombre de María. Aunque la residencia en este templo es provisional, la vinculación con el mismo se ha consolidado a lo largo de los últimos años, especialmente desde que los pasos procesionales comenzaron a salir, desde 2022, de una carpa situada en la zona trasera de la calle Altares.

La ejecución de la nueva puerta, cuya tramitación se inició en 2024, se encuentra ya en marcha y se espera que esté concluida antes del próximo Viernes de Dolores, fecha que marca el inicio de la Semana Santa en Bellavista. Para facilitar los trabajos, se ha procedido a la reubicación de las imágenes que ocupaban los altares afectados por la obra. En el espacio liberado será situada la imagen de Santa Rita de Casia, cuyo retablo será desmontado en los próximos días.

El templo que acoge a la Hermandad: historia y patrimonio

La Iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, situada en la calle Asencio y Toledo, es el templo más antiguo del barrio de Bellavista. Su construcción se inició en 1942 bajo el diseño del arquitecto Aurelio Gómez Millán, y fue concluida en 1948 gracias a la colaboración activa de los vecinos, quienes participaron con sus propias manos en la edificación. Fue erigida como parroquia en 1951 y, tras una profunda restauración entre 2006 y 2014, se encuentra actualmente en excelente estado de conservación.

De estilo barroco, el templo presenta una sola nave con planta de cruz latina y capilla sacramental tras la capilla mayor. En su fachada destaca una imponente torre portada y un cuidado jardín lateral que embellece el entorno. El altar mayor está presidido por la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, flanqueado por la Virgen de Fátima y San José, todas ellas procedentes de los reconocidos Talleres de Olot.

Actualmente, en el crucero del muro del Evangelio se encuentran las imágenes de Santa Rita de Casia, San Antonio de Padua y el Arcángel San Gabriel, dispuestas sobre un retablo neobarroco. En un altar secundario se venera una antigua imagen de la Virgen del Carmen, también de Olot. En el muro de la Epístola, otro retablo neobarroco acoge a la Virgen de Valme, réplica de la patrona de Dos Hermanas realizada por José Pérez Conde en 1955, acompañada por pequeñas figuras de San Isidoro y San Fernando. Finalmente, en un sencillo altar se encuentra el Nazareno de la Misericordia, obra del escultor Dubé de Luque, que completa el conjunto devocional del templo.

La apertura de esta nueva puerta no solo resolverá una necesidad funcional, sino que simboliza la consolidación de la Hermandad en su actual residencia, reforzando el vínculo espiritual y patrimonial con un templo que, aunque provisional, ha acogido con solemnidad y dignidad el devenir de su vida cofrade.