Antonio Bernal, figura insigne de la imaginería sacra andaluza, recibe el Premio Averroes de Oro a las Artes 2025

El imaginero cordobés, natural de San Basilio, es distinguido por su excelencia artística y su influencia en la imaginería religiosa contemporánea

En la edición de 2025 de los Premios Averroes de Oro Ciudad de Córdoba, la Asociación de Informadores Técnicos Sanitarios, a través del Círculo Cultural Averroes, ha otorgado a Antonio Bernal el galardón correspondiente a las Artes, en reconocimiento a una carrera que ha marcado un hito en la imaginería sacra andaluza y nacional. La entrega oficial se celebrará el 19 de diciembre en el Teatro Góngora, en un acto que reunirá a autoridades, representantes culturales y devotos del arte religioso.

Formación y primeros pasos

Antonio Bernal Redondo inició su formación en Artes y Oficios, graduándose en 1976 y trabajando inicialmente como delineante. Sin embargo, su vocación artística lo condujo a especializarse como imaginero, disciplina en la que ha desarrollado toda su trayectoria profesional. Su despegue se produjo en 1987, cuando la Hermandad de la Merced organizó la exposición “El arte en el diseño de las cofradías” en la Diputación de Córdoba, invitando a participar a artistas locales. La participación de Bernal en este evento supuso un impulso decisivo para su carrera y le permitió recibir su primer encargo de relevancia, un Nazareno para Adamuz.

Poco después, junto al imaginero Francisco Romero Zafra, creó un taller desde el cual produjeron numerosas obras para distintas hermandades de penitencia. En 2001, ambos artistas decidieron seguir caminos separados, y Bernal estableció su taller propio en la Plaza de las Doblas de Córdoba, espacio desde el que continúa realizando y restaurando obras de gran repercusión.

Obra y estilo

La obra de Antonio Bernal se distingue por su profunda expresividad y precisión técnica, con un cuidado extremo de la talla y la policromía, y por mantener un estilo fuertemente enraizado en el barroco más emocional. Su producción incluye tanto misterios completos como dolorosas marianas, destinados a hermandades de Córdoba, Jaén, Málaga, Granada, Elche, Toledo y Lima, consolidando su proyección nacional e internacional.

Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran el Misterio de Jesús de las Penas para la Hermandad de la Esperanza de Córdoba, el Misterio de Humildad y Paciencia de la Hermandad de la Paz y Esperanza, el Misterio de la Hermandad del Prendimiento de Córdoba, el Sagrado Descendimiento y María Santísima de la Encarnación en Montilla, así como el Cristo de la Piedad de la Hermandad de Palmeras de Córdoba, María Santísima de la O y Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas para la pro-Hermandad de la O, entre muchas otras imágenes y figuras. Además, ha llevado a cabo importantes restauraciones y policromías, como la de María Santísima de Gracia y Esperanza en Baeza, y la recuperación de Nuestra Señora de los Ángeles en Ciudad Real o de la Virgen del Carmen en Cuevas de San Marcos.

Su trabajo también incluye imágenes de relevancia litúrgica y patrimonial, como la imagen sedente de San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia, en la Mezquita-Catedral de Córdoba, y diversas representaciones de San Juan Pablo II y de fundadores y titulares de conventos y cofradías fuera de Andalucía, mostrando su versatilidad y dominio técnico.

Reconocimiento y legado

El Premio Averroes de Oro otorgado a Antonio Bernal no solo reconoce la excelencia técnica de su obra, sino también su contribución a la difusión y fortalecimiento del patrimonio artístico y religioso andaluz. Su producción ha dotado de identidad visual y expresiva a numerosas hermandades y cofradías, proyectando la tradición barroca hacia la contemporaneidad y consolidando su influencia en la imaginería sacra actual. Con este galardón, Bernal se reafirma como referente indiscutible de la imaginería religiosa española, cuyo legado continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas y devotos.