El pasado noviembre a raíz de una mesa redonda celebrada en el Centro Cívico de la Alameda, nació la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla. Este grupo formado por una treintena de sevillanos nació para imponerse en contra de una ley hipotecaria promovida por el antiguo presidente del Gobierno, José María Aznar, que posibilitaba a los Obispos inmatricular inmuebles gracias a una reforma de una antigua ley hipotecaria.
La plataforma ha empezado su actividad con la «reclamación» de la Giralda y el Patio de los Naranjos que son propiedad de la Iglesia gracias a ley mencionada anteriormente. El portavoz, Ezequiel Martínez, informa que “en el documento de inmatriculación de la Catedral se añadían «dependencias anexa», que era su forma de referirse al alminar y al patio. Este, como recuerdan nuestros mayores, se visitaba sin necesidad de tener que pagar ni una peseta. Bueno, pues desde que la Iglesia ha instaurado esto, ha puesto una cancela y un paso y únicamente accede al Patio de los Naranjos quien pasa previamente por taquilla y paga los nueve euros preceptivos; si eres de Sevilla no pagas, es verdad, pero el acceso no es libre”.
El portavoz añade que existen 386 inmuebles inmatriculados por la Iglesia como el Gran Poder que “se inmatriculó a nombre de la jerarquía católica por el Arzobispado de Sevilla y hubo recurso de la propia hermandad del Gran Poder que dijo no, esto, oiga, lo tenemos nosotros en propiedad y aquí están los documentos que lo acreditan. Y hubo que devolvérselo. Por poner un ejemplo. Creo que en la Quinta Angustia también ocurre lo mismo. Es decir, que hurgando… al final, luego hay inmuebles que son casas o colegios que en su momento se facilitaron a la Iglesia sin que fueran propiedad de ella. Lo que sea de la Iglesia y acredite el Registro de la Propiedad con sus papeles, que sea de ellos. Pero lo que no, eso es patrimonio de los andaluces y por tanto instamos no solo al Ayuntamiento, sino también a la Junta de Andalucía, que es la que tiene que velar por la conservación y la restauración del patrimonio”.
Miguel Santiago y Antonio Manuel Rodríguez fueron los promotores de esta plataforma y quiénes en Córdoba llevan liderando un grupo similar para «recuperar» la Mezquita, la Placita del Pocito y la de San Rafael; lugares inmatriculados por la autoridad eclesiástica y que según ellos legítimamente pertenecen al pueblo. Los miembros de la plataforma anuncian que se van a limitar a buscar el compromiso de los responsables políticos, pero no descartan organizar un acto en la calle para que la gente vea la finalidad de sus denuncias.




