El viejo costal, Opinión

Unos con Ella, otros sin Ella…

Esta semana, de sustos va la cosa, empezó todo por el vuelco de la carreta de la Hermandad del Rocío de Granada, afortunadamente y seguro que por la bendita intervención de Nuestra Madre, solo quedó en un susto, con una mínima perdida por los daños que sufriera en la plata, tengo entendido no han sido de consideración, ocurría este incidente en le barrio de la Chana de la vecina Granada, y es que los badenes es lo que tienen, muchas veces son traidores que hacen que se suelten los enganches.

Culmina el traslado desde Almonte a la aldea de la Virgen del Rocío, un día completo de gloria para los afortunados que junto a Ella han compartido ese día de oración, de sueños, y es que casi tres años sin ella, bien se merecía unas horas como esas. Por fin Nuestra Señora del Rocío ha abandonado la parroquia de la Asunción y tras pasear por las calles de Almonte, se ha encaminado a su ermita, de vuelta a casa tras este periodo de obligadas restricciones.

Como de sustos va la cosa, dice Hacienda que va a solicitar papeles a boyeros y carreteros participantes en la romería sobre los contratos de alquiler de los animales que participan, así como las guías de transporte de los mismos, y es que como hacienda somos todos, se ve que estamos interesados en meter las narices quizás en la única parte, que más que un buen negocio, es una vieja tradición, y es que, las tradiciones con olor a incienso hay que investigarlas, que dando guerra igual pasan al olvido.

Para terminar esta semana de luces y sombras, de alegrías y tristezas, con el disgusto por el accidente ocurrido en la Parroquia de San Bernardo de la Línea de la Concepción, una vela parece ser la culpable del origen del fuego que ha dañado la imagen de la Virgen de la Esperanza de esa ciudad, imagen salida de las gubias de Luís Ortega Bru en el año de 1951, me imagino desde la distancia el desconsuelo de los devotos y hermanos de esta corporación.

Y es así como se han tejido los mimbres del destino de esta semana, cuando la realidad si yo fuese el canastero, sería muy distinto el canasto, me hubiese gustado que la misma alegría vivida en Almonte y en la aldea del Rocío fuese la que reinase en la cercana Línea de la concepción evitado la perdida de su virgen de la Esperanza.

Que el badén hiciera desengancharse a los que con tanto ahínco persiguen el IVA de las sillas de nuestra Semana Santa, y ahora por seguir en la línea, los contratos de las bestias de tiro de carretas en el Rocío, quizás les gustaría más que fuesen tractores los que tiran, que dejan más dineros en impuestos, y como Hacienda somos todos, pues casi todos sabemos quienes nos gustarían que fuesen animales de tiro de nuestras carriolas y carretas.

Por si hubiese suerte, yo voy a encender una vela a la Hacienda, quizás un lamentable accidente prenda la llama de la razón y del sentido común, y se den cuenta donde de verdad han de actuar, y con su llama se le alumbre el conocimiento, y entiendan que no van a salvar el país, verificando los papeles de los carreteros de la romería del Rocío, quizás existan un par de cosas o tres más importantes, e incluso una o dos más fraudulentas.

A los hermanos y devotos de la Esperanza de la Línea de la Concepción, todas mis oraciones para que sea posible la restauración o reposición de su Bendita Imagen. Muchas veces Dios escribe derecho con renglones torcidos, quizás esté diciéndonos algo que no llegamos a entender, fuerza hermanos, y paciencia también.